Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Inversión con Retorno

Inversión con Retorno

La mantención de caminos mineros reduce riesgos y aumenta la productividad.



Por Ramón Rada Jaman
Gerente General de Dust A Side

Contar con un sistema eficiente de control de polvo en los caminos mineros resulta beneficioso en muchos sentidos, toda vez que permite cumplir con la normativa ambiental vigente y promover la productividad minera, garantizando continuidad, mayor sustentabilidad y seguridad operacional.

En efecto, esta práctica contribuye a reducir enfermedades profesionales (respiratorias, pulmonares y oculares principalmente), permite agilizar ciclos de producción en un entorno más seguro y elimina el riesgo de paralización por infracciones a la norma ambiental.

En ese contexto, el control de polvo es una inversión de gran retorno y permite validar la “licencia social” que entregan las comunidades a las faenas mineras.

Exigencias Normativas

La nueva Norma de Calidad de Aire plantea un escenario más exigente, ya que si bien se amplió el valor de cumplimiento, el promedio trienal quedó sin efecto. Con ello la saturación de material particulado grueso respirable (MP 10) es medida, evaluada y sancionada prácticamente en tiempo real.

Los valores hoy exigidos son:

•     Norma de calidad primaria para MP 10 (DS20/2013)

     -Límite máximo: 150 μg/m3 como concentración de 24 hrs.

      -Se considera transgresión de la norma cuando se registran más de 7 eventos en que se supera el máximo (Medición en base al percentil 98).

•     Norma de calidad primaria de material particulado fino MP 2,5 (DS12/2011)

       -Límite máximo: 50 μg/m3 como concentración de 24 horas.

       -Límite máximo: 20 μg/m3 como concentración anual.

Adicionalmente, la Reforma Tributaria establecida en la ley N° 20.780 del 29.09.2014, considera a partir de 2017 el cobro de gravámenes en calidad de “impuestos verdes” por USD 0,1 por tonelada de material particulado y USD 5 por tonelada de dióxido de carbono.

Asimismo, las multas fluctúan entre 20-50 UTM en caso de incumplimientos a la fiscalización de los planes de monitoreo trimestral y verificación anual, con potencial suspensión de 20 días de operación. Se puede discutir si el valor máximo corresponde o no, si se mide emisión o inmisión, si la metodología es representativa a la realidad de los puntos de captura o si las unidades con representación poblacional son suficientes o no.

Sin embargo, lo realmente importante es que la autoridad ambiental tiene herramientas y ha definido un patrón de fiscalización que se debe considerar en el desarrollo de cualquier proyecto minero.

Realidad y Desafíos

El desafío es doble para la industria minera, ya que las empresas del sector deben cumplir con la normativa de calidad del aire, no porque exista una ley sino porque éticamente es un compromiso asumido con las comunidades. De esa manera, las mineras podrán lograr un desarrollo integral con su entorno y con sus “stakeholders”, y se avanzará hacia una convivencia armónica entre agricultura, ganadería y minería. En otros países, éste es un tema resuelto, mientras que en Chile aún enfrentamos conflictos.

La realidad operacional de la mayoría de las minas en nuestro país muestra que en promedio el 65% del polvo proviene de los caminos y el 35% de fuentes fijas como chancadores, pilas de acopio, tronaduras, etc.

De esta manera, en las rampas de producción y pistas de acarreo -principales focos de generación de material particulado-, se riega constantemente con agua para mantener húmeda la superficie y evitar que el polvo se levante.

Lea este artículo completo en Revista 133, páginas 32 a 33.