Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Impulsan proyectos para recuperar cobalto y tierras raras desde relaves y residuos mineros

Impulsan proyectos para recuperar cobalto y tierras raras desde relaves y residuos mineros

Corfo cofinanciará tres innovadoras iniciativas de economía circular en el marco de un programa que promueve el desarrollo productivo sostenible, contribuyendo a mejorar el desempeño medioambiental y a generar nuevos negocios para una minería más sustentable.



Miércoles 14 de enero de 2026.- En el marco del programa "Desafíos de I+D para el Desarrollo Productivo Sostenible", Corfo adjudicó tres innovadores proyectos de economía circular que permitirán recuperar cobalto y tierras raras desde relaves y residuos mineros.

Estas iniciativas representan una oportunidad de diversificación productiva y de continuar impulsando la minería sustentable, toda vez que -según el último catastro del Servicio de Geología y Minería- en nuestro país existen 795 depósitos donde se acumulan más de 1.000 millones de toneladas de relaves con contenidos de elementos críticos como tierras raras, cobalto, germanio e indio.

Los proyectos adjudicados, que se extenderán por tres años, buscan agregar valor a la economía nacional impulsando una industria capaz de recuperar y producir minerales altamente demandados en los mercados internacionales para la fabricación de baterías de vehículos eléctricos y otros desarrollos tecnológicos.

Según anunció el vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Miguel Benavente, el Consejo de Corfo resolvió que, en el caso de la recuperación de Cobalto, se entregaría el desarrollo de esta iniciativa a un consorcio conformado por la Universidad Andrés Bello, Pucobre y Baltum; mientras que, en el caso de tierras raras, serán dos conglomerados los que ejecuten estos desarrollos: uno liderado por NeoRe y otro por el Centro Nacional de Pilotaje (CNP).

Benavente añadió que "este programa de Corfo se enmarca en los esfuerzos por impulsar una economía circular en sectores donde, tradicionalmente, ha habido linealidad en los procesos productivos. Con esto, queremos no sólo que haya posibilidades de mejor el desempeño medioambiental de las mineras, sino que, principalmente, se puedan generar nuevos negocios y creación de valor para un sector industrial clave para el país".

Los aportes I+D para la adjudicación de estas iniciativas derivan del contrato que Corfo mantiene con Albemarle por las pertenencias mineras en el Salar de Atacama y permitirá una inversión superior a los US$3,2 millones por parte de las entidades adjudicatarias.

"Cobalto verde"

El proyecto "Recuperación de valor a través del desarrollo de procesos limpios para la separación de cobalto desde residuos mineros a través de minería secundaria", adjudicado a la Universidad Andrés Bello junto a Pucobre, ENAMI y BALTUM, busca desarrollar nuevos conceptos tecnológicos que permitan transformar los residuos mineros en activos aprovechables, identificando y recuperando cobalto mediante procesos sustentables.

En este sentido, el Consejo de Corfo valoró, especialmente, la coherencia del plan presentado, su alineamiento con el desafío, la validación semiindustrial considerada y el aporte concreto a la economía circular.

El proyecto incorpora el denominado proceso "Cobalto verde", basado en biolixiviación bacteriana optimizada, y establece metas verificables con validación en la planta Biocobre de Pucobre, ubicada en la Región de Atacama, en la comuna de Copiapó. Contempla, además, un equipo multidisciplinario, una red de subcontratos especializados, un modelo de gobernanza claro y una adecuada gestión de riesgos. Para ejecutar este proyecto, Corfo transferirá US$ 3 millones, mientras que la contraparte invertirá US$ 950 mil adicionales.

Entre sus objetivos se encuentran transformar los pasivos ambientales mineros en activos mineros, definiendo procesos económicamente viables y sostenibles para la extracción de cobalto; desarrollar procesos extractivos eficientes y sostenibles para la recuperación de cobalto; realizar estudios económicos detallados para determinar la rentabilidad de la extracción de metales desde residuos mineros, a través de minería secundaria; estudiar la rentabilidad comparada con procesos de extracción directa de cobalto; y evaluar la viabilidad ambiental de los procesos extractivos, implementando protocolos de remediación y monitoreo continuo.

Tierras raras: pilotaje y tecnologías

Por otra parte, el proyecto denominado "Pilotaje y desarrollo de tecnologías para la recuperación sustentable de elementos denominados mundialmente como tierras raras desde fuentes secundarias", fue adjudicado a dos consorcios: uno encabezado por NeoRe y otro por el Centro Nacional de Pilotaje (CNP). Esta iniciativa busca desarrollar y pilotear procesos innovadores para la extracción, separación y procesamiento de elementos de tierras raras, logrando beneficios económicos y medioambientales.

Corfo resolvió que ambas propuestas se ejecuten de manera complementaria dada su capacidad conjunta de generar un mayor impacto nacional y considerando que abordan el desafío desde enfoques distintos, pero sinérgicos. NeoRe avanza en exploración y desarrollo tecnológico emergente, mientras que CNP ofrece validación aplicada con experiencia operativa y capacidades de pilotaje industrial.

Esta combinación reduce el riesgo de depender de una única ruta tecnológica en un contexto donde aún no existe consenso global sobre la solución óptima y, al mismo tiempo, mejora las posibilidades de transferencia industrial, aprendizaje acelerado y resultados concretos para el país.

Así, NeoRe junto a ENAMI, continuará la exploración y el desarrollo tecnológico emergente y recibirá un aporte de US$ 4 millones, con una contraparte de US$ 1.009.310 de los adjudicatarios. El CNP, en tanto, también con la participación de ENAMI, más la Compañía Minera del Pacífico, contará con un cofinanciamiento I+D de US$ 3.985.000 a lo que sumará US$ 1.254.951.

El proyecto generará conocimiento sobre la presencia y concentración de tierras raras en el país, cuantificar fuentes potenciales en arcillas, relaves o residuos tecnológicos, desarrollar procesos innovadores para la separación de elementos de tierras raras, establecer estándares de producción con criterios de sostenibilidad y diseñar e implementar una planta piloto para validar tecnologías y procesos.