Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

¡En Corto Circuito!

¡En Corto Circuito!

Los residuos electrónicos son una amenaza creciente para el medio ambiente.

La imagen es recurrente. Con frecuencia se observa restos desperdigados de televisores, computadores, lavadoras, refrigeradores, microondas y muchos otros. Se trata de una “postal” que se repite en cientos de vertederos clandestinos o ilegales de gran parte del mundo.

Todos esos dispositivos mal gestionados forman parte de los denominados residuos eléctricos y electrónicos (RAEE), la fracción de la basura domiciliaria que más se ha incrementado en el mundo según diversos estudios.

“Esta situación se debe al mayor acceso de la población al consumo de un abanico creciente de aparatos electrónicos. Y también a la velocidad del descarte de este tipo de artefactos, ya sea por una vida útil cada vez más corta (obsolescencia programada) o por la constante innovación y propaganda de la industria, que nos hace percibir que el modelo del año pasado ya no satisface las necesidades del presente (obsolescencia percibida). Así, los RAEE representan hoy un grave problema”, publicó recientemente el periódico La Nación de Argentina en un amplio reportaje sobre el tema.

Informe del PNUMA

Un informe dado a conocer por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA, revela que hasta el 90% de los residuos electrónicos, en especial computadores y teléfonos móviles, está mal gestionado en todo el mundo. Estos desechos acaban en redes de comercio ilegal o abandonados de forma inadecuada en vertederos o en el medio natural, según el reporte “Waste Crime-Waste Risks”, publicado el 12 de mayo pasado por el PNUMA.

Ahí se señala que la industria electrónica de consumo –una de las mayores del mundo y con más alto crecimiento– genera cada año unos 41 millones de toneladas de residuos. “Y la tendencia indica que esta cifra podría llegar a 50 millones de toneladas en 2017”, asegura el documento.

El nuevo estudio precisa que, dependiendo de los países afectados, entre el 60% y el 90% de los residuos generados en este sector se comercializan ilegalmente o se vierten de forma inadecuada.

La Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) estima que el precio de una tonelada de desechos electrónicos puede alcanzar los 450 euros. A partir de esta cifra, se calcula que el mercado ilegal de RAEE alcanzaría cada año una cifra cercana a los 17.000 millones de euros.

Sobre los peligros que presenta esta situación, el Director Ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner, apunta que “esta gran montaña de residuos que no se recicla representa una amenaza creciente para la salud humana y el medio ambiente, debido a los elementos peligrosos que contiene”.

A su juicio, para hacer frente a este problema son imprescindibles “una mayor cooperación internacional, fuertes regulaciones legales y la implicación de los autoridades locales”.

Más Cifras

Según un reporte de BBC Mundo, en 2014 fueron exactamente 41,8 millones las toneladas de desechos electrónicos que se generaron en el planeta. Haciendo un parangón, con esa cantidad se podrían llenar más de un millón de camiones de transporte de 18 ruedas, que puestos en línea recta ocuparían dos veces la distancia entre Nueva York y Tokio.

¿Qué países generan más basura electrónica? Estados Unidos y China con cerca de siete y seis millones de toneladas anuales, respectivamente. Juntos producen el 32% del total mundial. Sin embargo, son ocho países europeos los que encabezan la lista mundial promedio por ciudadano: Noruega, Suiza, Islandia, Dinamarca, Reino Unido, Holanda, Suecia y Francia, en ese orden. Por ejemplo, un noruego produce una media de 28 kg de desechos electrónicos al año y un francés 22 kg.

Lea este artículo completo en Revista InduAmbiente N° 135, pág. 116 a 118.