Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Ministerio de Ciencia y Tecnología: ¿Esperanza o Espejismo?

Zaror Claudio-Interior

Director de Diplomado en Ingeniería Ambiental
Universidad de Concepción



Desde diferentes sectores de la sociedad se ha concluido que el desarrollo futuro de Chile debe basarse en la creación de valor a partir de la aplicación de conocimiento y de inteligencia. Sin embargo, los recursos que en nuestro país se destinan para investigación y desarrollo son paupérrimos, no superando el 0,4% del PIB y representando menos de la quinta parte del promedio que tienen los países de la OCDE. Una cifra de la cual no podemos sentirnos orgullosos.

Desde hace décadas, CONICYT ha tenido la responsabilidad de promover el desarrollo de la ciencia, mientras que las responsabilidades en el fomento de la innovación empresarial han estado, principalmente, en manos de CORFO. Ciertamente, se requiere un vínculo mucho más estrecho y coherente entre investigación, desarrollo e  innovación y emprendimiento.

El reciente anuncio del Gobierno en relación a la creación de un Ministerio de Ciencia y Tecnología abre, al menos en el papel, cierta luz de esperanza. En efecto, de acuerdo a los contenidos que se han publicitado en este sentido se plantea que a partir de este cambio institucional se logre fortalecer y ampliar las capacidades de investigación, desarrollo e innovación tecnológica, en estrecho vínculo con las preocupaciones de la sociedad, definiendo focos de acción y áreas prioritarias en función de los desafíos y oportunidades.

Interesante y atractivo; desgraciadamente, de poco servirá construir un ministerio sobre las cenizas de CONICYT, si los recursos humanos y financieros no están acordes con la dimensión de la tarea.

Menos aún si constatamos que en la actualidad el aporte del sector privado a la investigación y desarrollo representa alrededor de un tercio de los recursos totales que el país destina a esa actividad; muy lejos de la situación del resto de los países de la OCDE.

El nuevo Ministerio de Ciencia y Tecnología tendrá que jugar un rol central en atraer los recursos del sector privado hacia un mayor involucramiento con la investigación, desarrollo e innovación basada en ciencia y tecnología. Para ello, deberá estar dotado de las capacidades y empoderamiento necesarios para impulsar de manera efectiva el desarrollo sustentable del país en una sociedad global basada en  el conocimiento.

Columna publicada en la revista InduAmbiente N° 144 (enero-febrero 2017), pág. 89.