Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Impactos de Exploración

Impactos de Exploración

Revise los impactos ambientales de los sondajes de prospección minera.

Quien busca, encuentra. Esa es una de las máximas de la industria minera, que debe invertir millonarios recursos y mucho tiempo para localizar yacimientos que valga la pena explotar.

Las campañas de exploración, fundamentales en pos de ese objetivo, son labores que se dividen en etapas y que utilizan variada y avanzada tecnología, como mapas geológicos, imágenes satelitales y maquinaria para realizar sondajes, gracias a los cuales se extraen muestras (testigos) del subsuelo. Si éstas arrojan resultados satisfactorios, con posterioridad se determinará la geometría del depósito, principales características, tamaño y ley de cobre.

En estos trabajos, que suelen prolongarse por años, también se pueden producir externalidades ambientales negativas. Aunque Juanita Galaz, Gerente General de Minería y Medio Ambiente Ltda. (Myma), señala que “los impactos ambientales son mínimos. Solo se ven afectados suelos en poca extensión que, con las actividades de cierre, se pueden manejar muy bien. Los caminos y canaletas son más difíciles de borrar pero, en general, no constituyen mayores riesgos para el medio ambiente ni las personas”.

Manual de Buenas Prácticas

La experta indica que en la actualidad la mayor parte de las empresas que desarrollan actividades de exploración, incluyendo aquellas que ejecutan sondajes, cuentan con manuales de buenas prácticas. “Esto permite que el manejo de residuos y el agua sea menos riesgoso que en tiempos pasados. El agua es necesaria durante los sondajes y para la bebida de los operadores. Este insumo, generalmente, lo adquieren desde fuentes autorizadas. Sin embargo, otras veces es captada desde cursos superficiales, lo que genera riesgos en las relaciones con los dueños de los derechos. Por eso, se les sugiere que hagan una revisión de estos aspectos previamente. Los residuos, en tanto, corresponden a aceites usados en las máquinas de perforación. Las empresas, en su gran mayoría, los maneja bien, retirando todo vestigio cuando salen del sitio que están explorando”, asegura.

Añade que para la gestión de las emisiones atmosféricas es frecuente que se utilicen señalizaciones con límites de velocidad para reducir la emisión de material particulado y el riesgo de accidente. Y para minimizar la contaminación acústica, evitando la perturbación de hábitats y refugios, es común incorporar sistemas de amortiguación de ruido en equipos e instalaciones. “En ese sentido, se recomienda monitorear las áreas más sensibles a sufrir perturbaciones por ruido, principalmente aquellos lugares donde las aves se reúnen para alimentarse, realizar rituales reproductivos o anidar”, señala.

Medidas de Mitigación

Centrándonos solo en las fuentes de generación de emisiones y gases en las  faenas de exploración, y en las medidas para mitigarlas, a continuación revisaremos dos de las últimas iniciativas de inversión en este ámbito sometidas el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.

Por una parte, el “Proyecto Exploración Ricardo”, cuyo titular es la Minera Ricardo Resources y que obtuvo su Resolución de Calificación Ambiental (RCA) favorable en septiembre de 2014, identifica como generadores de polución al traslado de maquinaria, herramientas y materiales; la realización de movimientos de tierra menores para habilitar cada sitio de perforación; y la ejecución de los sondajes propiamente tales.

Como primera medida de mitigación, el proyecto contempla el transporte de materiales en envases o embalados, sin posibilidad de generar emisión a la atmósfera.

Lea este artículo completo en Revista 133, páginas 24 a 25.