Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Bosques con Energía

Bosques con Energía

Revise el aporte de la biomasa forestal al desarrollo energético en Chile.

Recursos energéticos hay muchos pero pocos en tanta abundancia como la biomasa, que además tiene la virtud de ser renovable. En su “área de influencia” están las plantas, matorrales, árboles y desechos de tipo agrícola, ganadero, industrial y residencial. Son fuentes, principalmente de origen forestal, que se ocupan en su mayor porcentaje mediante incineración directa; o para la obtención de biocombustibles, sustituyendo el uso de combustibles fósiles.

El conocimiento experto en este tema ha ido creciendo con el paso de los años, fundamentalmente gracias a la experiencia internacional. En ese contexto, tres investigadores del Instituto Forestal (INFOR) visitaron recientemente diversas empresas en España en el marco del proyecto “Investigación de Nueva Especie para producir Biomasa y Dendroenergía”. La iniciativa tiene como objetivo introducir, seleccionar y desarrollar protocolos de producción de álamos adaptados a las condiciones edafoclimáticas de la Región de Aysén, capaces de producir en forma sostenida un volumen de biomasa seca que pueda utilizarse en el abastecimiento de plantas de biomasa para energía.

En la gira, los profesionales pudieron conocer el ciclo completo de la generación de energía en base a biomasa: desde el manejo del bosque, pasando por la cosecha y la generación de productos, hasta la instalación de calderas con fines de calefacción distrital.

Cerca de 900 MW

En Chile, la generación eléctrica en base a biomasa forestal es del orden de 900 MW, poco más de la mitad de la cual –461 MW, según el informe de junio de 2014 del Centro de Energías Renovables (CER)– se inyecta al Sistema Interconectado Central (SIC). “Esto, sin contar el autoconsumo de biomasa para la producción de vapor por parte de numerosas plantas madereras”, precisa Fernando Raga, Presidente de la Corporación Chilena de la Madera, CORMA.

El Dr. Fernando Muñoz, Ingeniero Forestal, Docente e Investigador de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción (UdeC), aporta otros antecedentes, dando cuenta que la realidad de CMPC y Arauco, las dos empresas del rubro más grandes del país, es disímil: “Por una parte, CMPC informó de un aumento en su aporte de energía al SIC, pero también dio a conocer que durante los años 2014 y 2015 la generación propia, más los contratos de suministros vigentes, no alcanzarán para cubrir todos sus requerimientos. La compañía estima un déficit neto del orden del 10%, el que deberá ser abastecido mediante compras en el mercado spot”, comenta.

Cabe indicar que en 2013 CMPC anunció el cierre de su planta de papel periódico, perteneciente a su filial Papeles Río Vergara, por el alto costo de la energía.

A diferencia de su competidor, Muñoz destaca que Arauco ha señalado que la generación eléctrica es un atractivo negocio, que está en línea con la utilización integral del recurso bosque. Agrega: “Arauco vende al SIC el 35% de la energía que produce, constituyéndose en el mayor productor de energía a base de biomasa. Con todo, gran parte de la inyección de energía al SIC, con este recurso, es realizada por estas dos empresas”.

¿De dónde obtienen la biomasa? “El proceso de producción de celulosa es generador neto de energía, cuya materia prima básica son los rollizos y las astillas pulpables que utiliza la industria. En tanto que la biomasa que se adquiere en el mercado tiene dos grandes fuentes: subproductos de aserrío y remanufactura, en formatos de astillas, viruta y serrines; y subproductos de cosecha de bosques. No hay que olvidar que la biomasa en formato leña es una fuente muy relevante de energía para calefacción y para su empleo en calderas de vapor y hornos”, subraya Raga.

Lea este articulo completo en Revista 129, páginas 12 a 14.