Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Ahogando el Ruido

Ahogando el Ruido

Conozca nuevas soluciones y tecnologías con las que se busca minimizar la contaminación acústica que afecta severamente a los ecosistemas marinos.



Se puede decir que el Golfo Corcovado, en Chiloé, es sinónimo de ballenas azules. En esa zona de la Región de Los Lagos es posible avistar estos mamíferos gigantes que, al igual que muchos otros miembros de la fauna marina, han visto deteriorada su calidad de vida en las últimas décadas debido a un problema ambiental que los afecta cada vez más: el ruido submarino.

De ahí que, en 2022, en el marco del proyecto The Blue Boat Initiative, ejecutado conjuntamente por el Ministerio del Medio Ambiente y la Fundación Meri, se haya instalado en el área una red de sonoboyas inteligentes. Estos equipos detectan en tiempo real la presencia de ballenas (por sus vocalizaciones) y avisan a las embarcaciones de su presencia, para que reduzcan su velocidad y disminuya así el riesgo de colisiones, de potenciales daños en sus órganos auditivos o de desorientación.

Al respecto, según datos de Sernapesca, entre 2020 y 2021 aumentó en un 85% el varamiento de cetáceos en Chile. Después de las causas indeterminadas, la colisión fue la segunda razón de estos encallamientos.

Justamente el transporte marítimo está entre las principales causas de la contaminación acústica submarina, a la cual también contribuyen los dragados y construcciones, perforaciones y producciones de gas y petróleo, investigaciones geofísicas y oceanográficas, sonares activos y explosiones submarinas.

Al control de este impacto ambiental aportará el recientemente suscrito Tratado de Alta Mar, que busca convertir el 30% de los océanos en zonas protegidas para 2030 con el objetivo de salvaguardar y recuperar la naturaleza marina. Para eso se pondrán límites a la pesca, a las rutas de navegación y a las actividades de exploración, como la minería de aguas profundas, en la que se extraen minerales de un lecho marino a 200 metros o más de profundidad.

Informe Histórico

Durante el último Día Mundial de los Océanos, que se celebra cada 8 de junio, la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS) de la ONU publicó un informe histórico sobre este flagelo.

Ahí se especifica que los animales expuestos a ruidos antropogénicos elevados o prolongados "pueden sufrir lesiones directas y alteraciones temporales o permanentes del umbral auditivo, lo que compromete su comunicación y su capacidad para detectar amenazas y encontrar alimento, y a veces les provoca la muerte. También están susceptibles a desplazarse de sus hábitats, incluso de sus rutas migratorias, y son capaces de enmascarar sonidos naturales importantes, como la llamada de la pareja".

También revela que aunque gran parte de la investigación sobre el impacto del ruido marino de origen humano se centra en los cetáceos (ballenas, delfines y marsopas), se sabe que éste afecta a, al menos, unas 150 especies, como el oso polar, los sirenios (el dugongo y los manatíes), los pinnípedos (focas, leones marinos y morsas), las tortugas y nutrias marinas, los peces, los crustáceos y los cefalópodos.

Para peor, con la intensificación de las actividades humanas en el océano, la contaminación acústica submarina aumenta a un ritmo alarmante. Un estudio publicado en la revista Science en 2021 demostró que el transporte marítimo ha multiplicado por 32 el ruido de baja frecuencia a lo largo de las principales rutas marítimas en los últimos 50 años.

Ahogando el Ruido-02 550Las sonoboyas inteligentes detectan la presencia de ballenas y avisan a las embarcaciones de su cercanía, para que reduzcan su velocidad y disminuya así el riesgo de colisiones y de potenciales daños en sus órganos auditivos.

Tecnologías y Prácticas

El reporte de la CMS se centra en las tres fuentes principales de contaminación acústica: el transporte marítimo, los estudios sísmicos con cañones de aire (utilizados en la prospección de petróleo y gas) y la hinca de pilotes (usada para los parques eólicos y otras infraestructuras marinas). Además, ofrece, por primera vez, orientaciones prácticas sobre las mejores tecnologías disponibles (MTD) y las mejores prácticas ambientales (MPA) para reducir el ruido de estas actividades.

En el documento se destaca la aplicación de tecnologías de silenciamiento para reducir el sonido en la fuente como la forma más eficaz de minimizar los efectos negativos del ruido submarino en la fauna marina. Al mismo tiempo, pueden contribuir a la mitigación del cambio climático, otra gran amenaza para la fauna marina. Las soluciones son las siguientes:

• Modificar el diseño de los buques y la tecnología de las hélices: Junto con la mejora de las condiciones operativas, ésta figura entre las MTD y MPA a aplicar en el sector del transporte marítimo. "La reducción de la velocidad de los buques portacontenedores y de carga, conocida como navegación lenta, disminuye la huella acústica y también baja el consumo de combustible y las emisiones de CO2. Los buques suelen quemar menos combustible a menor velocidad, lo que también contribuye a reducir los costos operacionales. Silenciar los buques más ruidosos entre 10-15% sería especialmente eficaz, ya que éstos contribuyen de forma desproporcionada al ruido general del transporte marítimo", señala el informe.

• Vibroseis marina: Es una tecnología diseñada para producir señales sísmicas controladas de menor frecuencia. Surge como alternativa a las prospecciones sísmicas de petróleo y gas con cañones de aire, los cuales conllevan importantes amenazas para la vida marina, principalmente debido a los fuertes e intensos ruidos que producen.

• Tecnologías de silenciamiento y sistemas de reducción del ruido de la hinca de pilotes: "Muchas de ellas se han desarrollado en los últimos años debido a las normas y límites de ruido impuestos por organismos reguladores como el gobierno alemán", asegura el reporte de la ONU.

A pesar de la aplicación de las mejores tecnologías disponibles para amortiguar el ruido en los océanos, la CMS advierte que algunas actividades pueden seguir teniendo un impacto en la vida marina, "por lo que a menudo son necesarias otras medidas de mitigación. Por ejemplo, evitar las zonas o épocas del año críticas para la vida salvaje, realizar evaluaciones ambientales detalladas antes de llevar a cabo prospecciones, contar con una reglamentación eficaz y una aplicación rigurosa de la normativa, y tener un control estricto y la investigación necesaria para comprender mejor el impacto del ruido submarino", acota el informe.

Cabe agregar que en febrero de 2024 se realizará la 14ª reunión de la Conferencia de las Partes de la CMS en Samarcanda (Uzbekistán), el primer encuentro mundial sobre biodiversidad desde la adopción del Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal. En el evento se abordarán diversas prioridades en materia de conservación, incluyendo las acciones necesarias para una mitigación más eficaz del ruido marino.

DATO:

1
Dispositivo se utiliza en Alemania para registrar el movimiento de las focas y el nivel de ruido a su alrededor. Se trata de etiquetas electrónicas que se adhieren a estos animales y se desprenden por sí solas.

Artículo publicado en InduAmbiente nº 184 (septiembre-octubre 2023), páginas 82 a 83.