Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Remediación a la Medida

Remediación a la Medida

Séché Group implementa soluciones para descontaminar y rehabilitar los suelos, acordes a cada caso.



Solo un tercio de la superficie terrestre cuenta con suelo habitable, desde el cual se extrae gran parte de los recursos que hoy consumimos y que cubren las necesidades de los más de 8 mil millones de habitantes del planeta.

Según datos de Food and Agriculture Organization, además de proporcionar el 95% de los alimentos que consume la población y aportar con la mayoría de los servicios y funciones de los ecosistemas, el suelo limpia, filtra y almacena agua, recicla nutrientes, y ayuda a regular el clima y a evitar inundaciones. También desempeña un rol importante al mantener el balance mundial del carbono, regulando los procesos biogeoquímicos dinámicos y el intercambio de gases de efecto invernadero (GEI).

Pero, pese a su importancia, el panorama mundial para este recurso no es el más favorable debido a que una tercera parte de los suelos ya se encuentra degradada y la tendencia va en aumento.

La erosión por acción del viento, el agua y los cultivos, la pérdida de carbono orgánico, la gestión inadecuada de nutrientes, la sodificación y salinización, la contaminación, la compactación, la acidificación, la pérdida de biodiversidad, y el sellado y anegamiento del suelo, son las 10 principales amenazas que éste enfrenta de acuerdo con la FAO, variando de una región a otra.

Radiografía Nacional

En Chile, de acuerdo con un estudio realizado por el Ciren en el año 2020, sin considerar el Maule, un 55% de las regiones cuenta con algún grado de degradación de la tierra, ya sea en categoría moderada, severa o muy severa, lo que equivale a 3.450.304 hectáreas. Pese a lo anterior, el territorio nacional es uno de los pocos países de la OCDE que no cuenta con una Ley para proteger los suelos.

Desde el Ministerio del Medio Ambiente (MMA), según su Informe del Estado del Medio Ambiente (2018), se señala que existe una importante desertificación en las zonas extremas y centrales, alcanzando más del 21% del país, lo que se suma a la identificación de aproximadamente 3.360 suelos y sitios con potencial presencia de contaminantes. La región de Antofagasta lidera la lista con 649 sitios, los cuales han llegado a ese estado debido, principalmente, a las actividades mineras en el norte y centro de Chile, y de faenas industriales y de manufactura en los suelos del sur.

Parte de los esfuerzos por reducir tales números han surgido de las distintas modificaciones aplicadas a la Ley 19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente, así como al DS 40 que regula el funcionamiento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) y donde el artículo 3 letra o.11 especifica que la "reparación o recuperación de áreas que contengan contaminantes, que abarquen, en conjunto, una superficie igual o mayor a diez mil metros cuadrados (10.000 m²), salvo que se trate de medidas que formen parte de una propuesta de plan de reparación a que se refiere el artículo 43 de la Ley Orgánica de la Superintendencia del Medio Ambiente..." deberán presentar un estudio o declaración al SEIA.

Por otro lado, el 21 de abril pasado se publicó la resolución que dio inicio a la elaboración de la "Norma Primaria de Calidad Ambiental para Suelos de Chile". La regulación, al oficializarse, permitirá evaluar los suelos con estándares nacionales, estableciendo los valores de las concentraciones y periodos máximos y mínimos de elementos, compuestos o sustancias que puedan significar un riesgo para la salud. Además, definirá los niveles que consideren situaciones de emergencia.

Descontaminar y Rehabilitar

Descontaminar y rehabilitar el suelo es el principal objetivo de la remediación, una de las soluciones que Séché Group ofrece con propuestas innovadoras y técnicas acordes a las necesidades de cada terreno para sanear y recuperar los suelos contaminados, retornándolos así al ecosistema en beneficio del territorio.

En particular, la empresa desarrolla servicios que abarcan desde la consultoría en materia de suelos, y el diseño y ejecución de proyectos de saneamiento y remediación de suelos y aguas contaminadas, hasta la contención y recuperación con diversos tipos de tratamiento de tierras contaminadas, y la rehabilitación de paisajes y gestión de la biodiversidad.

"Son distintos los factores que influyen al momento de decidir qué método utilizar. Se deben considerar el tipo de contaminación, la proyección de uso del suelo, las condiciones del entorno, y los tiempos destinados al proyecto. Una vez vistos estos puntos que influyen, se elige la técnica a usar, la cual puede ser en base a procesos físicos, fisicoquímicos, térmicos, biológicos y técnicas mixtas", señala Jonathan Chang, gerente de proyectos en Séché Group Chile.

Por ejemplo, la técnica propuesta y aceptada en la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) del proyecto Las Salinas, ubicado en Viña del Mar, es la biorremediación. En este caso se utilizarán microorganismos que se alimentan de los hidrocarburos presentes en el suelo a tratar, acelerando el proceso natural de biodegradación de dichos contaminantes, permitiendo la recuperación de los servicios ecosistémicos.

En ENAP Magallanes, debido a sus condiciones climatológicas y otros factores, la RCA aprobó, entre otros, la desorción térmica como técnica de remediación de cientos de fosas que contenían petróleo crudo. Tal solución es un método de separación física no destructiva que consiste en aplicar temperaturas que permitan volatilizar y descomponer contaminantes orgánicos y metales volátiles sin modificar la estructura física del suelo y, por lo tanto, retornarlo al territorio luego de su descontaminación.

Entender y adaptarse a las distintas necesidades le permite a Séché Group y su filial en Chile contribuir con sus más de 35 años de experiencia en el área, poniendo en marcha el método de saneamiento más indicado para cada caso. Así responde a los distintos compromisos medioambientales de las empresas y a los reglamentos ambientales y sociales que se suman año a año.

Artículo publicado en InduAmbiente nº 183 (julio-agosto 2023), páginas 116 a 117.