Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Promueven agricultura más limpia en Rapa Nui mediante uso de controladores biológicos

Promueven agricultura más limpia en Rapa Nui mediante uso de controladores biológicos

Liberación de 2 mil chinitas de la especie Cryptolaemus montrouzieri busca reducir el daño que generan chanchitos blancos en el cultivo de la piña, sin usar agroquímicos.



Viernes 22 de febrero de 2018.- Dos mil chinitas de la especie Cryptolaemus montrouzieri fueron liberadas a comienzos de febrero en los campos de Rapa Nui, con el objetivo de controlar la plaga de chanchitos blancos que afecta la producción de piñas en la isla. La actividad fue parte del proyecto “Manejo Integrado de Plagas Biointensivo con productores familiares hortofrutícolas de Rapa Nui”, que apunta a reducir la aplicación de agroquímicos, aportando así al desarrollo de una agricultura más limpia y sustentable.

Natalia Olivares, ingeniero agrónomo y directora de la iniciativa financiada por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) y el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), señaló que esta es la primera acción de este tipo que se realiza en el marco del proyecto. Al mismo tiempo, destacó que el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) cuenta con una historia y experiencia en el control biológico de plagas mediante la introducción de enemigos naturales en Rapa Nui, que comenzó con un programa para abordar la mosca doméstica y luego se extendió a otras plagas hortofrutícolas durante más de 10 años en la década de los 80.

Con el adecuado manejo de la chinita Cryptolaemus montrouzieri, depredador que actúa sobre algunas especies de chanchitos blancos, se espera disminuir las poblaciones de esta plaga y establecer un equilibrio entre ambas especies.

Esta acción constituye una contribución relevante para Rapa Nui, ya que mientras más estrategias respetuosas del ambiente se usen, más eficiente y sustentable es el manejo de plagas. Al respecto, Natalia Olivares indicó: “La producción de hortalizas y frutales de la isla requiere mantener una condición fitosanitaria acorde con el cuidado del medio ambiente, la salud humana y los recursos suelo/agua no contaminados”. Añadió, además, que aminorar el uso de plaguicidas en los agroecosistemas de Chile es un desafío institucional.

Las liberaciones de la chinita podrían aumentar en la medida que avanza el proyecto y es una acción de control que se suma al control cultural, físico y químico para manejar particularmente el chanchito blanco.

Día de Campo

La piña, principalmente de la variedad pascuense, es una de las especies frutales más demandadas en el mercado de la isla, debido a su color, dulzor, sabor y aroma.

La liberación de la chinita Cryptolaemus montrouzieri para el resguardo de su cultivo en Rapa Nui se realizó durante un día de campo organizado por el INIA La Cruz, en el que participaron una treintena de agricultores. La actividad fue precedida por una charla preparada por los investigadores entomólogos Natalia Olivares y Fernando Rodríguez, orientada a conocer cómo funciona el control biológico y poder reconocer las distintas formas que el mencionado insecto benéfico presenta durante su desarrollo, para distinguirlo de las plagas.

El recorrido por el predio también permitió a los especialistas explicar y reforzar otros conceptos en forma práctica como: reconocer dónde se encuentran localizados los chanchitos en la planta; corroborar que la mayor presencia de la plaga ocurre en meses de verano, dato que es importante para realizar liberaciones oportunas; como también la alternativa de realizar “siembras” o repicaje de las chinitas, cuando su disponibilidad en ciertos sectores permita transportarlas a otras parcelas.

Olivares resaltó que un manejo adecuado de la sanidad vegetal en la isla es clave para asegurar la sustentabilidad de la producción de alimentos. “Estamos muy conformes con los avances de este proyecto que además considera otras especies hortofrutícolas relevantes para Rapa Nui y queremos seguir aportando con nuevas herramientas a un ecosistema que, como se sabe, ha estado sometido a presiones antrópicas y ambientales de consideración”, concluyó la investigadora.