Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

¡Seamos Serios, Seamos Honestos!

Eduardo Astorga

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Ph. D. Abogado y Consultor Senior

No se trata de un gobierno más o menos. Tampoco hay que olvidar que “otra cosa es con guitarra”, por lo que las urgencias ambientales deben ser enfrentadas en forma categórica y eficaz. Sin embargo, la regla es que las urgencias pasan pero los problemas persisten.

Una gestión ambiental rigurosa no puede depender de la noticia de turno, sino que debe apuntar necesariamente a planificar e implementar, en forma consensuada entre todos los actores y sectores, medidas de largo plazo.

En esta línea se inscriben las iniciativas para poner en marcha la Ley sobre Responsabilidad Extendida del Productor, las modificaciones al Código Penal para tipificar delitos ambientales, y el esfuerzo del Ministerio de Economía por armonizar y modernizar el añejo e intrincado sistema de otorgamiento de permisos ambientales y no ambientales requeridos por los proyectos de inversión.

Asimismo, algunas reformas al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) hoy en curso resultan fundamentales. Dentro de éstas destaca la incorporación de Términos de Referencia, es decir, la posibilidad de acordar las metodologías, contenidos y profundidades de las evaluaciones ambientales entre los titulares, el Estado y la sociedad civil en forma previa al sometimiento del proyecto al SEIA.

En la misma línea anterior, la implementación de mecanismos de diálogo anticipado y de mediación de controversias, tal como lo ha planteado la iniciativa Valor Minero y lo recoge el mencionado proyecto de modificación en curso, constituyen un valioso aporte.
Por otra parte, aparecen los conceptos de “zona de sacrificio”, “clausura transitoria de empresas”, y “prohibiciones de tronaduras”, que sólo demuestran la ineficacia de abordar en forma espasmódica la gestión ambiental.

¡Seamos serios! Los temas son claros, conocidos y regulados ya hace tiempo en otros países, y Chile dispone de los instrumentos vigentes para abordarlos. Se llaman Evaluación Ambiental Estratégica, Normas de Emisión y Calidad, Diagnóstico Ambiental de Alternativas, Seguros Ambientales, entre otros. Su activación sólo depende de la voluntad política.

¡Seamos honestos! Nuestro “primer pecado mortal” es el desorden territorial, ya que el mercado es eficiente para regular muchas materias, pero no los usos del territorio y los valores ambientales del mismo. Así lo demuestran las experiencias de Estados Unidos, Alemania, Australia, Finlandia y todos los países que por distintas razones observamos con admiración.

Esta suerte de “Far West” territorial en el que vive el 80% de los chilenos, sólo nos demuestra el triunfo del más fuerte, generando graves incertezas a los inversionistas y serios conflictos con las comunidades locales y sus legítimas preocupaciones.

Columna publicada en InduAmbiente N° 154 (septiembre-octubre 2018).