Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

COP25: ¿Una Oportunidad para Chile?

Claudio Zaror



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Profesor Titular del Departamento de Ingeniería Química
Universidad de Concepción

Hace algunos días, se informó que Chile será el próximo organizador de la 25ª Conferencia de las Partes de las Naciones Unidas, COP25, programada para enero de 2020. Esta es una instancia asociada a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que nace a partir de la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro de 1992, con el objetivo de “lograr la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que impida interferencias antropógenas peligrosas en el sistema climático”.  

La Conferencia de las Partes (COP) es el órgano supremo de la Convención y, desde la primera COP celebrada en 1995 en Berlín, hemos sido testigos de reuniones anuales celebradas en diferentes lugares del planeta, incluyendo Ginebra, Kioto, Buenos Aires, Bonn, La Haya, Marrakech, Nueva Delhi, Milán, Montreal, Nairobi, Bali, Copenhague, Poznan, Cancún, Durban, Doha, Varsovia, Lima, París y, recientemente, Katowice. Cada COP ha marcado un hito en este largo camino plagado de avances y retrocesos, acuerdos y desacuerdos, esperanzas y decepciones.

Estos eventos convocan a miles de personas de casi todo el mundo, incluidos expertos en medio ambiente, ministros o jefes de estado, políticos, representantes de organizaciones no gubernamentales, así como del ámbito académico y empresarial. Su organización es, sin lugar a dudas, un gran desafío en sí mismo. Desgraciadamente, es muy probable que no se logren mayores avances como resultado de la COP25, dada la creciente posición adversa de los principales emisores de gases de efecto invernadero que han demostrado una peligrosa indolencia frente a los potenciales efectos del cambio climático.

Por otra parte, esta cumbre puede significar un punto de inflexión positivo a nivel nacional en materia ambiental. En efecto, la COP25 es un evento de envergadura mundial que permitirá exponer los problemas globales que enfrentamos como sociedad humana e identificar estrategias de mitigación y adaptación al cambio climático. Ello debería ayudar a fortalecer la conciencia ambiental de la ciudadanía y reorientar las prioridades de las políticas públicas asociadas al desarrollo sustentable.

Confiemos que la COP25 justificará su realización en Chile si ello se traduce en medidas que reduzcan las serias vulnerabilidades agro-climáticas y de disponibilidad de recursos hídricos, entre otros aspectos que afectan la sostenibilidad de nuestro desarrollo.

Columna publicada en InduAmbiente N° 155 (noviembre-diciembre 2018), pág. 45.