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No le Demos la Espalda

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Cómo prevenir el lumbago, primera causa de ausentismo laboral en Chile.



Lo que es popular no siempre es apreciado o querido. Un buen ejemplo es el lumbago, que según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) afecta a cerca del 80% de la población mundial en algún momento de su vida. De ese total, un 60% lo vuelve a padecer dentro del año siguiente.

O sea, su alcance es tan alto como el dolor que genera, que para muchas personas es de los más fuertes y penetrantes que han sentido.

A esta dolencia localizada se le conoce también como síndrome lumbar y se manifiesta principalmente en pacientes entre 35 y 65 años, sin predilección de sexo. En Chile, de acuerdo al Ministerio de Salud, es la primera causa de ausentismo laboral.

Cifras de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) indican que en el país se registran cerca de 5 mil casos al año de lumbago asociados al trabajo, sobre todo en rubros como transporte, construcción, agrícola, pesquero, comercio y salud.

Sus causas

En un artículo de Clínica MEDS, el lumbago es definido como "el dolor en la zona lumbar (espalda) de nuestro cuerpo, vale decir, la comprendida entre el reborde costal inferior y el sacro por la zona dorsal. Es una lesión muy frecuente y ocupa prácticamente un 20% de las consultas de medicina general, lo que la transforma en un problema de salud pública. Es un cuadro autolimitado que cede solo habitualmente en tres o cuatro días".

Asegura que esta patología puede tener su origen en una gran cantidad de trastornos, pero en su gran mayoría deriva de problemas musculares y enfermedades degenerativas. Y agrega que las personas con más riesgo de sufrir esta lesión son aquellas que no tienen una actividad deportiva constante o que están sometidas a trabajos de alta exigencia física.

no le damos la espalda - 02 - 550x350Las personas sometidas a trabajos de alta exigencia física son más propensas a sufrir lumbago.

Rodrigo Pinto, Especialista Senior de la ACHS, aporta más antecedentes: "Las causas aluden a diferentes factores, los cuales al combinarse –durante un período de tiempo considerable– pueden derivar en este tipo de lesión. Así, por ejemplo, se puede originar debido a una postura forzada que genere sobrecarga en los músculos y tendones o bien producto del manejo manual de cargas. Y se puede producir también por un esfuerzo puntual que supere la capacidad y resistencia de los tejidos, o mediado por condiciones medioambientales y psicosociales adversas".

Asimismo, el profesional destaca que este tipo de trastorno afecta a los huesos, músculos, tendones, articulaciones y nervios, especialmente a los tejidos blandos, y su principal síntoma es el dolor, que puede variar según la gravedad del problema. Además, puede venir acompañado por dificultad para moverse, falta de fuerza o inflamación en la zona afectada.

Tres niveles

En la ACHS recalcan que el lumbago es una de las enfermedades más frecuentes entre los trabajadores que levantan cargas, realizan posturas incorrectas o deben conducir vehículos por largos periodos de tiempo.

"Los dolores en la zona baja de la espalda son frecuentes para personas que se mantienen en la misma postura o realizan actividades que requieren fuerza. Sin embargo, saber diferenciar un dolor de otro puede prevenir lesiones como micro-contracturas o micro-desgarros musculares, que terminan en algún tipo de lumbago", asegura la mutual en una cartilla informativa.

También consigna que esta molestia implica un dolor extendido desde la última costilla hasta el hueso sacro, que se presenta en tres niveles:

• Agudo: Es el más simple y frecuente. Aparece repentinamente y no dura más de un mes. Es de rápida recuperación y se trata con reposo relativo, calor local, analgésicos, antiinflamatorios, relajantes musculares y kinesioterapia.

• Subagudo: El dolor se prolonga por más de un mes y se considera anormal. El paciente debe someterse a radiografías, escáneres o resonancias para determinar la causa específica de la dolencia.

• Crónico: En estos casos el dolor se prolonga por más de tres meses. Se asocia a un lumbago subagudo que no se trató a tiempo, o a causas más graves.

Factores y prevención

Identificar correctamente un lumbago no siempre es tarea sencilla, puesto que suele asociarse a síntomas como fiebre, disminución reciente del peso, conductas adictivas y antecedentes de cáncer. Además, existen hábitos que aumentan el riesgo de padecer dolor lumbar y están relacionados con nuestra rutina alimentaria, de trabajo y consumo de ciertos productos.

La ACHS especifica los principales factores de riesgo que predisponen la aparición de esta enfermedad y que, por lo tanto, hay que evitar para prevenir su ocurrencia:

• Obesidad y sedentarismo: El sobrepeso está ligado a lesiones en músculos y discos vertebrales. Por eso se aconseja mantener un buen estado físico, hacer deporte y fortalecer la musculatura de la espalda, lo que se logra trabajando principalmente los abdominales.

• Trabajos de fuerza: Hay que evitarlos en caso de tener una lesión o malestar en la espalda. Quienes realizan labores regulares de levantamiento manual de carga deben contar con una capacitación adecuada para realizar correctamente los movimientos y no contracturar o desgarrar la musculatura.

• Tabaquismo: El consumo de cigarrillos está asociado a la aparición de discopatías, ya que altera el flujo sanguíneo que nutre a los discos intervertebrales.

De igual modo, la ACHS recomienda a los trabajadores que cargan peso o tienen mala postura visitar un especialista para prevenir oportunamente este problema o detenerlo a tiempo antes de que se vuelva una dolencia crónica.