Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Innovación para enfrentar la crisis

Rocío Espinoza



Foto Rocío Espinoza - 155x155
Directora Ejecutiva de Fundación Amulén

El Día Mundial del Agua es una conmemoración que viene a recordarnos que enfrentamos la crisis hídrica más profunda de la que nuestro país tenga historia. Hoy tenemos 26 comunas en Chile con alta brecha hídrica y que no solo cuentan con ese desastroso récord, sino con una perfecta correlación con la vulnerabilidad. En este contexto, ¿cómo pueden estas comunidades realizar sus labores domésticas y económicas? La solución ya no puede esperar más.

Todos estamos llamados a hacer algo al respecto. Como país debemos ser capaces de determinar y priorizar planes de acción en las zonas donde la situación es más crítica. Las personas deben vivir en conciencia respecto del cuidado del recurso y del medio ambiente. Las autoridades tienen que avanzar en la implementación de las políticas necesarias para la gestión integral de las cuencas. Y las industrias deben continuar avanzando en la optimización de sus procesos para cuidar el agua.

Me detengo en estas últimas, pues su rol en las comunidades donde operan debe ir mucho más allá de lo que exige la ley. Hoy, tener una política de cómo abordar el tema del agua en sus comunidades es un deber y no una opción. Las empresas deben dar pasos significativos en la eficiencia de sus procesos, pero por sobre todo tener una mirada en sus entornos, sus comunidades y su desarrollo. La tecnología existe y está disponible y, cuando no la haya, es la innovación el único camino para avanzar. Si la industria avanza, su entorno también lo hace. El acceso a agua no es solo una necesidad básica de todo ser humano sino también una herramienta clave para la superación de la pobreza y el desarrollo saludable de las comunidades.

Es de esperar que el Día Mundial del Agua no sea solo para reflexionar, sino también una oportunidad para innovar y dar un paso adelante ejecutando soluciones concretas. Todos podemos hacer algo, y, en esta situación crítica, es nuestro deber.