Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Implementarán primer laboratorio de toxinas marinas en el Biobío

Implementarán primer laboratorio de toxinas marinas en el Biobío

En una actividad realizada en la UdeC se presentó este proyecto, que beneficiará a productores pesqueros y del sector gastronómico, además de consumidores finales.



Jueves 20 de septiembre de 2018.- Debido a que la región del Biobío no cuenta con un laboratorio para la detección de toxinas marinas, la Seremi de Salud, Sernapesca, empresas conserveras y pequeños productores deben someter los moluscos a análisis en otras ciudades de Chile. Así, este proceso se convierte en un trámite lento y costoso que perjudica la productividad del sector y amenaza la seguridad alimentaria de la población.

Por esta razón, en la Universidad de Concepción se presentó el proyecto que dotará en la región del primer laboratorio de detección de toxinas marinas, iniciativa liderada por la Dra. Allisson Astuya, investigadora de COPAS Sur-Austral de la Universidad de Concepción.

“Lanzamos una iniciativa inédita en nuestra región, cuyo propósito es generar capacidades locales para la detección de toxinas marinas dañinas para la salud. Para ello, nuestro principal objetivo es implementar un laboratorio de primer nivel, que estará albergado en la Universidad de Concepción y que esperamos esté operativo prontamente”, afirmó la científica, que dirige el proyecto.

La iniciativa, materializada gracias a recursos del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC) -a través de una adjudicación a la Universidad de Concepción-, se denomina “Generación de capacidades regionales en la detección de toxinas marinas para fortalecer la seguridad alimentaria de las pequeñas y medianas empresas productoras y procesadoras de moluscos de la región del Biobío”.

20.09 Lanzamiento FIC-R  Allisson Astuya y Fernando Cruzat 500 por lo que déFernando Cruzat y Allisson Astuya, ambos de COPAS Sur-Austral, explicaron la relevancia del proyecto.

De este modo, se estima que beneficiará principalmente a pequeños, medianos y grandes productores pesqueros, pero también al sector gastronómico y a los consumidores finales de la región.

El proyecto contempla, junto con la implementación del laboratorio de toxinas, la transferencia de conocimientos a través de capacitaciones y talleres formativos para quienes trabajan con mariscos y productos del mar, enseñándoles procedimientos diversos, como la forma de tomar muestras, cómo mantenerlas y qué significa que contengan más o menos toxinas.  

Si bien es cierto que en el Biobío no se han registrado eventos de marea roja, a juicio de la Dra. Astuya es necesario estar preparados en materia de prevención, para garantizar así la seguridad alimentaria de la población. “Actualmente, estamos expuestos a muchos riesgos, fundamentalmente porque a nuestra región llegan mariscos de otras zonas del país, por lo que la labor preventiva que realizará este proyecto, principalmente a través de la implementación del laboratorio de detección de toxinas, es sumamente relevante, agrega la investigadora de COPAS Sur-Austral.