Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Fragmentación del Análisis Territorial en el SEIA

Javiera Andrade



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Coordinadora Línea Base
Gestión Ambiental Consultores

Al estar el territorio compuesto por múltiples elementos en distintos grados de abundancia, singularidad y distribución, se hace imposible que una sola entidad tome decisiones sobre sus posibles usos. Con esto, es necesario la participación de múltiples organismos en la toma de decisión sobre el territorio, y es válido que cada uno tenga instrumentos que zonifiquen o delimiten el espacio según su foco de interés, siempre y cuando las regulaciones no se contradigan con las de otro organismo, definiendo previamente una jerarquía normativa.

El SEIA es el espacio más definido para tener discusiones sobre el uso del territorio y la relación con proyectos y/o actividades que pretenden emplazarse en un área específica. Dicha discusión tiene lugar en reiterados capítulos de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA), duplicando información que no aporta al análisis.

En el caso de los instrumentos de planificación territorial (IPT), de registrarse uno vigente en el área de influencia de un proyecto que ingresa a evaluación como EIA, hay que incluirlo en la línea de base (Art. 18, Literal e.9, RSEIA), para después sumarlo en el análisis de legislación ambiental aplicable (Art. 18, Literal l, RSEIA), y reiterarlo cuando se discute la relación del proyecto con planes evaluados estratégicamente (Art. 15, RSEIA). Asimismo, en muchas ocasiones, se requiere presentar el certificado de informaciones previas, documento municipal que indica la zonificación con los usos permitidos y prohibidos en un área específica, según el plan regulador local, adjunto con los antecedentes legales que acompañan la descripción del proyecto (Art. 18, Literal c, RSEIA). Con esto, son cuatro ocasiones distintas en que se habla del mismo IPT y de su compatibilidad con un proyecto en cuestión. Y el número irá en aumento si aplica como razón de ingreso la letra g) o q) del Art. 3 del RSEIA.

Con lo anterior, a fin de optimizar el proceso y en vista que el cumplimiento de las disposiciones de un IPT no es objeto de evaluación ambiental, la identificación de los mismos no debiese formar parte de la línea base de un EIA sino solo concentrar el análisis territorial en el cumplimiento de la legislación ambiental aplicable, eliminando así los excesos.

Columna publicada en InduAmbiente N° 161 (noviembre-diciembre 2019), pág. 83.