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Estudio vincula partículas finas del aire contaminado con Alzheimer y Parkinson

Estudio vincula partículas finas del aire contaminado con Alzheimer y Parkinson

Investigadores hallaron nanopartículas en tallos cerebrales de 186 jóvenes de México, muertos repentinamente.



Viernes 9 de octubre de 2020.- Un equipo internacional de científicos desarrolló un estudio que afirma que las partículas finas del aire contaminado (MP 2,5) están relacionadas con el desarrollo de las enfermedades de Alzheimer y Parkinson. Cabe destacar que este tipo de elementos son altamente nocivas para la salud, ya que penetran en el cerebro por el torrente sanguíneo después de haber sido inhaladas por la nariz o a través del intestino.

Los investigadores encontraron abundantes nanopartículas ricas en metales contaminantes en los tallos cerebrales de 186 jóvenes de Ciudad de México, muertos repentinamente entre los 11 meses y los 27 años de edad. Los elementos hallados coincidían con la forma y composición química de las partículas producidas por los vehículos, mediante la combustión y la fricción de las pastillas y de los discos de freno, y que abundan en el aire de esa capital y de muchas otras urbes en el mundo.

El trabajo investigativo encontró las nanopartículas en la sustancia negra, un área clave del cerebro en la enfermedad de Parkinson. Además, los científicos asociaron dichas nanopartículas con las proteínas anormales que son características del Alzheimer y el Parkinson en los cerebros analizados, procedentes de la capital mexicana. Estas proteínas anómalas no se encontraron en los cerebros de personas de la misma edad residentes en zonas menos contaminadas, señalan los científicos en su estudio que va a publicarse en la revista Environmental Research en diciembre próximo.

Uno de los autores de la investigación, la profesora Barbara Maher, de la Universidad de Lancaster, Reino Unido, en declaraciones a The Guardian admitió que en el resultado del estudio se confirmó que “incluso en los bebés hay neuropatología en el tronco cerebral”.

Asimismo, Maher explicó que su investigación es un primer paso y que proporciona hipótesis que ahora podrían probarse por otros estudios.

“No podemos probar la causalidad hasta ahora, pero ¿cómo se puede esperar que estas nanopartículas que contienen esas especies de metales, se asienten inertes e inofensivas dentro de las células críticas del cerebro? Esa es la prueba definitiva: en serio, parece que esas nanopartículas están disparando las balas que están causando el daño neurodegenerativo observado”, agregó.

La profesora explicó que era importante estudiar los cerebros de los niños, ya que no han experimentado otros factores asociados con la demencia. En esa dirección, sostuvo que “definitivamente habrá factores genéticos y es muy probable que haya otros neurotóxicos. Pero lo que tiene de especial la contaminación del aire es la frecuencia con la que la gente está expuesta. No creo que los sistemas humanos hayan desarrollado ningún mecanismo de defensa para protegerse de las nanopartículas”.

Se estima que si los descubrimientos de este estudio se confirman, tendría implicaciones a nivel global porque la mayor parte de la población vive expuesta a contaminación atmosférica.