Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Técnicas Vitales

Técnicas Vitales

Principales tecnologías para analizar aguas residuales usadas en Chile.



El Decreto Supremo 90/2001, que regula la descarga de residuos líquidos industriales (riles) a aguas superficiales; el Decreto 46/2003, que establece la norma de emisión de residuos líquidos a aguas subterráneas; y el Decreto 609/1998, que controla el vertimiento de riles a sistemas de alcantarillado. Esas son algunas de las normativas que las empresas deben cumplir en relación al manejo de las aguas residuales generadas en sus procesos.

De acuerdo a nuestro marco regulatorio, las industrias deben demostrar el cumplimiento permanente de esas exigencias mediante resultados de análisis de laboratorios idóneos y facultados para realizar dicha tarea.

¿Cuáles son las principales tecnologías que se utilizan para realizar estos análisis en Chile?, ¿Qué ventajas y limitaciones tienen? A continuación, representantes de dos laboratorios de aguas acreditados de acuerdo al Convenio INN-SISS 17.025 y autorizados como Entidades Técnicas de Fiscalización Ambiental (ETFA) por la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), dan a conocer sus experiencias.

Absorción Atómica

La empresa Biodiversa cuenta una red de muestreo y laboratorios acreditados desde las regiones de Coquimbo hasta la del Biobío, mediante la cual prestan servicios de monitoreo y análisis de parámetros físico-químicos y microbiológicos de aguas, como también realizan los análisis requeridos por la normativa vigente.

En ese contexto, señalan que una de las técnicas que utilizan para determinar por ejemplo concentraciones de metales en aguas residuales es la Espectrofotometría de Absorción Atómica (EAA) que, según dicen, “otorga un análisis cuantitativo de precisión, rápido y fiable, en algunos casos de alta sensibilidad”.

Explican que esta técnica se basa en los principios de la Ley de Beer-Lambert, de acuerdo a la cual “los electrones de los átomos en el atomizador pueden ser promovidos a orbitales más altos por un instante mediante la absorción de una cantidad de energía. Esta cantidad de energía o longitud de onda se refiere en específico a una transición de electrones en un elemento particular, y en general, cada longitud de onda corresponde a un solo elemento.

Como la cantidad de energía que se pone en la llama es conocida y la cantidad restante en el detector se puede medir, a partir de esta Ley es posible calcular cuántas de estas transiciones tienen lugar, obteniendo una señal que es proporcional a la concentración del elemento que necesitamos medir”.

Los especialistas de Biodiversa comentan que este método tiene algunas limitaciones como las siguientes:

• Los análisis se efectúan de forma individual, no simultáneamente, por lo que se requiere más tiempo y un analista constantemente leyendo las muestras.
• Por lo general, no es aplicable a los no metales.
• La mayoría de las muestras de aguas residuales requieren de una digestión previa al análisis.

Cromatografía Gaseosa

Otra técnica a la que recurren en los laboratorios de Biodiversa es la Cromatografía Gaseosa, la cual se emplea cuando los componentes de la muestra son volátiles, semivolátiles y térmicamente estables a temperaturas de hasta entre 350 °C y 400 °C.

“Esta técnica se basa en que la muestra se volatiliza y se inyecta en la cabeza de una columna cromatográfica. La extracción se produce por el flujo de una fase móvil que es un gas inerte, y a diferencia de la mayoría de los tipos de cromatografía, la fase móvil no interactúa con las moléculas del analito; su única función es la de transportar el analito a través de la columna. Esta técnica tiene la ventaja de disponer de detectores mucho más universales. Además, para numerosas aplicaciones los métodos son más simples, económicos, rápidos y sensibles que otros”, aseguran.

Lea este artículo completo en InduAmbiente nº 155 (noviembre-diciembre 2018), páginas 58 a 60.