Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Puros Beneficios

Puros Beneficios

Ecodiseño y ecoetiquetado de envases reducen costos e impacto ambiental.



De un envase imposible de reciclar y que chorreaba, a otro que es reutilizable, hermético, un 70% más liviano y que redujo en un 75% el tiempo de embalaje y en un 45% su impacto ambiental, mejorándolo a lo largo de todo su ciclo de vida. ¿Qué produjo tan beneficioso cambio? El llamado ecodiseño y, gracias a la implementación de la Ley de Fomento al Reciclaje y Responsabilidad Extendida del Productor (REP), en la cual el ecodiseño y el ecoetiquetado son obligaciones asociadas, cada vez más empresas lo están utilizando en sus envases y embalajes.

Es una exigencia que trae dividendos para las compañías: al disminuir el impacto ambiental, la industria tiene mayor sostenibilidad; al estimular la innovación, logra mayor competitividad; y al reducir los costos, consigue una mayor eficiencia y rentabilidad.

Según definición del Ministerio del Medio Ambiente (MMA), el ecodiseño corresponde a la “integración de aspectos ambientales en el diseño del producto, envase, embalaje, etiquetado u otros, con el fin de disminuir las externalidades ambientales a lo largo de todo su ciclo de vida”.

Uno de los organismos promotores de esta herramienta ingenieril ha sido el Centro de Envases y Embalajes de Chile, CENEM, que precisa que el ecodiseño “es una herramienta que considera acciones orientadas a la mejora ambiental del producto desde la cuna a la tumba. Responde a la necesidad de cambiar nuestras prácticas de fabricación y transitar hacia la economía circular”.

Al respecto, en el seminario “Ciclo de Vida, Ecodiseño e Innovación”, Carola Moya, Directora de Stgo Slow, laboratorio de tendencias en sustentabilidad, advirtió que “si no logramos entender cómo el consumidor usa los productos que diseñamos y producimos, difícilmente lograremos entregarle una solución para que pueda ayudarnos a cerrar el círculo”.

Plásticos: Nueva Economía

En julio de 2017, una decena de empresas suscribió, en conjunto con el MMA, un acuerdo para el impulsar una “Nueva Economía de los Plásticos”, cuya meta es aumentar la reciclabilidad de este material utilizado en la producción. La iniciativa, que ya suma avances concretos, propone un rediseño más ecológico de los envases, destacando la importancia de conocer las siete categorías existentes para identificar con claridad quién es quién dentro de la familia de los plásticos, y saber que no todos tienen el mismo efecto en el medio ambiente.

En ese contexto, María José Galotto, académica de la Universidad de Santiago, planteó en un seminario sobre el tema distintas estrategias de innovación para el ecodiseño del plástico. Sobre la necesidad de reajustar estos envases según las demandas del consumidor y de la Ley REP, indicó que “ya no solo tenemos que ver su estructura, sino que también el sobre-envasado que hay en los productos actuales. Debe existir un cambio en la forma que se hacen los materiales, para así reducir el impacto medioambiental”.

En la misma línea, el Gerente General de Greenplast, Reinaldo Duarte, postuló en el mismo evento la creación de envases inteligentes, que son capaces de cubrir las necesidades del producto, ajustando las demandas de los consumidores y dándole importancia a la sustentabilidad. “Si diseñar productos sobre la base de ecodiseño trae beneficios, no hacerlo genera impactos negativos en el ámbito del reciclaje, ya que dificulta la clasificación e identificación de los materiales, aumenta los costos del proceso de reciclaje, disminuye la productividad e incrementa el riesgo de contaminación. No sacamos nada con fomentar el reciclaje si es que no podemos poner a prueba la funcionalidad”, explicó.

Lea este artículo completo en InduAmbiente 156 (enero-febrero 2017), páginas 14 a 16.