Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Amplían plazo para definir compromisos de Chile en cambio climático

Amplían plazo para definir compromisos de Chile en cambio climático

Hasta el 2 de diciembre se puede hacer observaciones a la nueva NDC que ya no se oficializará en la COP25.



Miércoles 20 de noviembre de 2019.- Hasta el lunes 2 de diciembre se extendió el proceso de participación ciudadana para recabar opiniones, sugerencias y aportes en torno a la propuesta de Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) desarrollada por el Gobierno, que detalla los compromisos de Chile para afrontar el cambio climático.

Considerando el tiempo que se requiere para procesar e integrar estas observaciones, nuestro país ya no podrá oficializar este instrumento en la 25ª Conferencia de las Partes (COP25) de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático, como se pretendía hacer antes del estallido social que llevó a Santiago a renunciar como sede de esta cumbre, que ahora se realizará en Madrid entre el 2 y 13 de diciembre.

De todos modos, Chile daría a conocer su propuesta de actualización en dicho evento, el 11 de diciembre en el marco del "Día de la Ambición", y presentará el documento oficial a más tardar en marzo del 2020, tal como lo exige el Acuerdo de París.

"La participación ciudadana es fundamental para poder enriquecer la propuesta de actualización de NDC que presentará Chile. La crisis climática que afecta al mundo entero actúa como multiplicador de las inequidades y problemas socio ambientales que nos afecta en nuestro país y, por eso, tenemos que hacernos cargo de este problema con compromisos en los que las personas jueguen un rol activo", señaló la Ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt.

Mitigación y Adaptación

La propuesta completa de la NDC de Chile se puede consultar en la web del Ministerio del Medio Ambiente o en http://consultasciudadanas.mma.gob.cl/, donde además se pueden ingresar las observaciones y comentarios.

El documento se estructura bajo cuatro líneas de acción: mitigación, adaptación, componente de integración y medios de implementación. Además, propone un cambio fundamental respecto a la NDC anterior, ya que el indicador de reducción de gases de efecto invernadero (GEI) será de "emisiones netas con presupuesto de carbono", lo cual es un referente mucho más claro, transparente, reportable y verificable que la "intensidad de emisiones de GEI por PIB" planteada en 2015.

Así, en materia de mitigación, Chile se compromete a una meta transversal a la economía (sin incluir al sector forestal) mucho más ambiciosa que en la NDC actual contemplando emisiones brutas totales de 97 millones de toneladas para el 2030, con un presupuesto de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de entre 1.100 a 1.175 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (MMtCO2eq), con un máximo de emisiones (peak) al año 2027.

Además, se compromete a reducir entre un 10 a un 30% las emisiones de "black carbon", que es el hollín que contamina nuestras ciudades y que genera importantes problemas de salud en la población a nivel local.

Asimismo, plantea metas más ambiciosas e incondicionales para el sector forestal. Éstas son: el manejo sustentable y recuperación de 200.000 hectáreas de bosques nativos; la forestación de 200.000 hectáreas de bosques, de las cuales al menos 100.000 hectáreas serán cubierta forestal permanente, considerando por lo menos 70.000 hectáreas de especies nativas; y la reducción de las emisiones por degradación y deforestación del bosque nativo en un 25% al 2030, considerando las emisiones promedio entre el periodo 2001-2013.

A estas medidas incondicionales de reducción en las emisiones y aumento en la captura de GEI, Chile sumará otros esfuerzos que permitirán ambicionar a 2030 una reducción del 45% de las emisiones respecto al 2016, último año de medición presente en el inventario nacional de emisiones de Chile.

La NDC propuesta también considera acciones para reducir la vulnerabilidad, fortalecer la resiliencia y aumentar la capacidad de adaptación del país, incrementando la seguridad hídrica y considerando soluciones basadas en la naturaleza, para así proteger a las personas.

En ese contexto, la contribución de Chile se enfoca en dos áreas: fortalecer y profundizar los instrumentos de gestión para la adaptación, e implementar acciones en áreas de especial vulnerabilidad en las que se ha demandado una mayor urgencia en la acción climática.