Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Agua: combustible para la vida

Diego Riveaux



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Seremi del Medio Ambiente RM

La vida en el planeta Tierra es posible, en gran parte, debido al agua. La mayoría de las especies existen gracias a este elemento tan básico como vital y, en concordancia, el planeta donde vivimos es, en más de un 70%, agua. Es por ello que desde el 22 de marzo de 1992 en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo de Río de Janeiro, la ONU propuso celebrar el Día Internacional del Agua para que se tome conciencia de su importancia. Siguiendo esta línea, la ONU eligió -para este 2020- el lema “El agua y el cambio climático”, con el fin que que entendamos cómo el uso que hagamos del vital recurso puede ayudar a reducir las inundaciones, las sequías, la escasez y la contaminación, para así combatir el cambio climático.

Adaptarnos a los efectos que este fenómeno puede ocasionar sobre el agua se ha vuelto más urgente que nunca. Todos conocemos la realidad que trajo la sobreexplotación en la actividad del ser humano sobre la Tierra y sus ecosistemas, sin considerar la sustentabilidad ambiental en su desarrollo productivo. Muchas comunidades, pequeñas localidades y hasta grandes ciudades hoy no cuentan con el recurso agua, y se estima que una de cada tres personas vive sin agua potable en el mundo.

Varios países de África, como Eritrea y Uganda, e incluso la capital de Sudáfrica, Ciudad del Cabo, están en una situación en extremo compleja al verse desabastecidos de este elemento. Y esta realidad no se aleja mucho de lo que puede suceder en nuestro propio país.

En Chile, estamos pasando por una de las sequías más crudas del último siglo, lo que ha significado que más del 75% de la zona centro norte del país se haya declarado en Emergencia Agrícola. Éste, sin duda, es el problema más grande vinculado con nuestras aguas en la actualidad.

Como gobierno, estamos muy conscientes de que es urgente trabajar por el agua y nos encontramos constantemente buscando soluciones en esta temática.

Como país, hemos avanzado con relación al manejo de los recursos hídricos de una forma más integral, incluyendo aspectos económicos, sociales y ambientales. Chile está aumentado la cobertura de la normativa hídrica asociada a la calidad del agua y mejorando el monitoreo de los recursos hídricos, de acuerdo a las recomendaciones de la OCDE.

Es así que en nuestra región nos encontramos trabajando, como Ministerio del Medio Ambiente junto a otras instituciones, en proyectos que ayuden a conocer y cuidar el agua de los ecosistemas y sus entornos. Actualmente, por ejemplo, realizamos el monitoreo de la norma secundaria de calidad de las aguas de la cuenca del río Maipo, que busca proteger los ecosistemas acuáticos de toda la región; así como también estamos abocados a la materialización de El Fondo de Agua de Santiago, que permitirá mejorar y proteger las fuentes de agua claves de la Región Metropolitana.

También, en concordancia con la Estrategia Nacional de Humedales -que constituye un elemento crucial en cuanto a los recursos hídricos- estamos colaborando con el Inventario Nacional de esas zonas para establecer formalmente los territorios con humedales y trabajar en su conservación, como se está haciendo actualmente con el humedal de Batuco.  

Además, hemos estado presentes en algunas de las comunas más afectadas por la sequía -como Tiltil- para enseñarles a sus habitantes técnicas de uso eficiente del recurso hídrico a través de las denominadas ecotecnias. Sumado a ello, seguimos trabajando en el Acuerdo Voluntario para la Gestión de Cuencas (AVGC) de la laguna Aculeo, una de las zonas más emblemáticas en el problema hídrico.  

Pero así como existe una responsabilidad institucional sobre este recurso, el cuidado del agua es también una tarea diaria de cada habitante de la Región Metropolitana y del país. Es por eso que desde el Ministerio hemos hecho una serie de campañas ciudadanas para educar sobre el uso adecuado del agua. En ese contexto, si todos pusiéramos en práctica estos consejos, serían millones los litros de agua que dejarían de perderse.

Actos tan pequeños como reducir el tiempo de las duchas, usar la lavadora de manera consciente, no dejar el agua corriendo al lavarnos los dientes u otros objetos, son un aporte enorme en el cuidado de los recursos hídricos.

En Chile existen 101 grandes cuencas, cerca de 40.000 humedales y una superficie glaciar de 23.000 km2 aprox. Muchos dicen que nuestro territorio ha sido favorecido por la naturaleza al brindarnos tales recursos. Sin embargo, no debemos olvidar que éstos no son infinitos, lo que ha quedado demostrado por la situación que viven muchos ciudadanos en los lugares más afectados por la sequía.

Finalmente, no puedo dejar de mencionar que hoy el agua toma una enorme relevancia como el recurso vital para combatir la pandemia que estamos viviendo en el planeta: el coronavirus. Se sabe que, junto al aislamiento social, la mejor forma de contener la propagación de COVID-19 es lavarse las manos con agua y jabón.

Entonces, el llamado a todos es a cuidar y respetar nuestro entorno que nos entrega recursos tan ricos como el agua para producir, trabajar y sobre todo vivir. Tomemos conciencia de que todas nuestras actividades dependen del agua y, por lo tanto, debemos aprender a cuidarla y ser conscientes en su uso, por el bien de nuestros hijos y de las futuras generaciones.