Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Abogan por una pronta regulación para remediar o estabilizar suelos contaminados

Abogan por una pronta regulación para remediar o estabilizar suelos contaminados

En Hidronor también proponen una alianza público-privada para enfrentar este problema ambiental de larga data.



Lunes 25 de mayo de 2020.- El suelo es un recurso natural, considerado no renovable, en el que ocurren procesos químicos y físicos que en ocasiones causan daños irreparables de largo plazo. Si este último es el caso el lugar se transforma en un Sitio con Potencial Presencia de Contaminantes (SPPC), lo que produce la pérdida de su calidad natural debido a la existencia de sustancias tóxicas.

Estos sitios se generan, en su mayoría, por actividades industriales a cargo de personas que, por falta de procedimientos reglamentados y fiscalizados por las autoridades, causan daños incuantificables a gran escala.

Situación en Chile

En Chile, es escasa la información disponible, por falta de estudios, respecto a los SPPC. Las últimas publicaciones sobre su situación se realizaron en las regiones de Coquimbo y Atacama (Copiapó y Tierra Amarilla, respectivamente) en 2015, Araucanía en 2017 y Maule en 2019.

Sin embargo, el último reporte sobre el “Estado del Medio Ambiente en Chile”, publicado en noviembre de 2019 y que incluye datos del año anterior, entrega una muestra muy resumida de la situación a nivel país, basada en la Guía Metodológica para la Gestión de Suelos con Potencial Presencia de Contaminantes del Ministerio del Medio Ambiente. Este informe revela que las regiones con más sitios contaminados son Antofagasta y Araucanía, seguidas de Tarapacá y Los Ríos.

El documento indica, asimismo, que las principales actividades productivas asociadas a los sitios contaminados son la minera, con un 30,9% (1.039 sitios) del total (3.363). Tras ella aparecen las labores de disposición de residuos e industria manufactura con 24,2% (814 sitios) y 21,3% (719 sitios), respectivamente.


26.05 Salamanca-Hidronor 550x350.jpgPara el Gerente de Ventas de Hidronor, Juan Andrés Salamanca, la regulación y fiscalización de SPPC en Chile no ha sido prioridad.

En relación a la importancia de regular y fiscalizar terrenos contaminados en nuestro país, el Gerente de Ventas de Hidronor, Juan Andrés Salamanca, comenta: “En Chile la regulación y fiscalización de SPPC es un tema que no ha sido prioridad. La institucionalidad ambiental debería fortalecer el trabajo en estas materias en conjunto con las empresas para sacar adelante una norma que regule estos sitios”.

El ejecutivo considera fundamental conocer la línea base, identificar los SPPC y establecer un ranking de prioridades dependiendo del potencial de contaminación que tenga cada sitio. “Esto permitirá tener una evaluación preliminar de identificación de cada uno y el tipo de riesgo que puede generar a la comunidad y al medio ambiente. Así se podrá determinar un plan de acción liderado por la autoridad, y que incluya la colaboración de universidades, Corfo y empresas privadas, generando alianzas para revertir el potencial daño que pueden o están causando en la actualidad”, sostiene.

A su juicio, es urgente contar con una regulación específica sobre suelos, basada en las normas de emisiones vigentes, en el Decreto 148 y en la Ley de Bases del Medio Ambiente que delimite, sobre todo, los niveles máximos de contaminantes que pueden contener. “Esto se hace imperante y la norma debería estar fundada, principalmente, en la toxicidad de los metales pesados (As, Se, Hg, Cd, Cr, Ni, Pb, Zn, Cu), compuestos orgánicos persistentes y pesticidas, así como en los niveles de hidrocarburos que se puedan encontrar en los suelos. Por eso, el aporte de las empresas privadas, a partir de la experiencia y tecnologías que han aplicado en la remediación de terrenos contaminados, es fundamental para avanzar en el cuidado del medio ambiente”, afirma.

Problema institucional

Los pasivos ambientales mineros se han convertido en uno de los grandes problemas en materia de suelos. Con el transcurso del tiempo la importancia de recuperarlos, neutralizarlos o simplemente realizar el cierre de las faenas, ha tomado una relevancia fundamental para la minería, creándose áreas y gerencias especializadas que se hacen cargo de esta realidad.

Hoy, para cualquier proyecto de este tipo, las mineras deben presentar un Estudio de Impacto Ambiental, además de un informe de cierre de faena, el cual debe asegurar la estabilidad tanto física como química de los suelos. “Sin embargo, existen operaciones abandonadas que no poseen dueño o responsable y que no tuvieron las restricciones que hoy se consideran para los cierres de faena. Debido a eso quedaron inestables en el tiempo, por lo que han seguido contaminando el suelo, flora y fauna de sus alrededores”, advierte Salamanca.

En 2018, el Ministerio de Minería comenzó a impulsar una nueva Política Nacional de Relaves, abarcando tanto los activos, gestionados a través del programa Tranque; como los inactivos, que deben someterse a remediación vía proyecto al SEIA, compensando los daños provocados por la actividad minera. No obstante, “el problema sigue estando presente y es indispensable que las mineras al final del ciclo de vida de una faena se responsabilicen de sus pasivos ambientales”, acota el ejecutivo de Hidronor.

De ahí que insista en el tema de la regulación, urgiendo para que Chile cuente con una normativa como la que existe desde el 2018 en China. Allí, la Ley de Prevención y Control de la Contaminación del Suelo crea un sistema de responsabilidad integral para prevenir y remediar la contaminación del suelo. Otro ejemplo es el de España, que norma este tipo de impacto ambiental con la Ley 22/2011 y el Real Decreto 9/2005.

Cabe agregar que resulta muy difícil cuantificar el porcentaje de recuperación de un sitio contaminado. Esto dependerá de diversas variables, como la particularidad de cada suelo, de cuán contaminado esté, del agente causante, de la flora que crece en el lugar... Es más, los tipos de impactos en terrenos del norte de nuestro país son muy distintos a los del sur debido, por ejemplo, a las características propias de cada zona y los tipos de industria que allí operan.

Salamanca destaca que “Hidronor ha entendido esta problemática y se ha especializado en su solución a través de herramientas y personal calificado para devolver a las comunidades suelos remediados o estabilizados. Es fundamental aportar desde esta vereda al cuidado del medio ambiente en sitios donde por muchos años el daño ambiental no tuvo reglamentación”.