Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

¡Rayos!

¡Rayos!

¿Cómo protegerse de la radiación ultravioleta?

Los sombreros de visera ancha tipo legionario se “toman” las calles, plazas y parques durante estos meses de sofocante calor. La elevada radiación ultravioleta (UV), que en muchos días llega a niveles críticos, obliga a utilizarlos a muchas personas que trabajan al aire libre. Un ejemplo clásico son los encargados del aseo y ornato de los municipios.   

El debilitamiento y disminución progresiva de la capa de ozono, que en países como Chile se ha hecho muy patente, ha provocado que la radicación UV se torne cada vez más peligrosa para la salud, principalmente para la piel y el sistema inmunológico humano. “Los efectos de la radiación son acumulativos  durante toda la vida, lo que significa que en la medida que pase el tiempo es esperable presentar lesiones benignas y/o malignas, especialmente en la piel expuesta al sol”, revela el Dr. Luis Valderrama, Dermatólogo Clínico del Centro Médico Hospital del Trabajador.

En todo caso, los trabajadores expuestos a este agente tienen un sustento legal para velar por su debida protección: En la Ley 20.096 sobre los “Mecanismos de Control Aplicables a las Sustancias Agotadoras de la Capa de Ozono”, artículo 19, se señalan las medidas de difusión, evaluación, prevención y protección que los empleadores deben poner en práctica para proteger eficazmente a su personal cuando esté expuesto a radiaciones ultravioleta.

Los Más Expuestos

¿Cuáles son los trabajadores más expuestos a este problema? Todos aquellos que ejecutan sus labores sometidos a radiación solar directa entre el 1° de septiembre y el 31 de marzo de cada año, entre las 10 y 17 horas, y quienes  desempeñan funciones habituales bajo radiación UV solar directa con un índice UV igual o superior a 6 en cualquier época del año. “En este contexto, están más expuestos los trabajadores que realizan su labor a mayor altitud geográfica, porque aumenta la capacidad eritematógena de los rayos ultravioleta, aumentando ésta un 4% cada 300 metros de altitud, con el consiguiente incremento de la probabilidad de quemaduras”, asegura Michael Cisternas, Director de innovación del Centro de Cultura de Seguridad de Mutual de Seguridad.

Añade que la latitud es otro factor a considerar, ya que la intensidad de la radiación es superior en el Ecuador por su incidencia perpendicular a la superficie terrestre, disminuyendo progresivamente al ascender hacia los polos.

Según Valderrama, los trabajadores que más se fotoexponen son los que realizan actividades agrícolas, forestales, de construcción, pesca, jardinería, deportistas como los futbolistas, trabajadores de losas de aeropuertos y juniors, entre otros.

Luego complementa: “A medida que aumentan las investigaciones relacionadas con la radiación solar, la capa de ozono y la piel queda más claro el efecto nocivo de los rayos UV. Por lo mismo, las enfermedades, patologías y cuadros vinculados a la luz UV han incrementado su prevalencia o frecuencia de presentación”.


Lea este artículo completo en InduAmbiente 138 (enero-febrero 2016), páginas 82-83.