Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Enchufe Seguro

Enchufe Seguro

Medidas preventivas y capacitación evitan accidentes por descargas eléctricas.



El promedio anual de fallecimientos de origen laboral en Chile es por sobre 200 trabajadores. De esa cifra, los accidentes eléctricos representan entre el 10% y 13%, según el Anuario SUSESO 2012.

Un riesgo que, inevitablemente, está presente en la industria moderna, ya que la mayoría de los procesos productivos utilizan la energía eléctrica para accionar motores, equipos y maquinaria.

César Muñoz, especialista en seguridad eléctrica dela Asociación Chilena de Seguridad (ACHS), explica que las causas de los accidentes eléctricos se clasifican según la fuente, el agente o el tipo de trabajo. “En ese sentido, la ignorancia, la imprudencia o la falta de preparación o el desconocimiento, son los factores atribuibles a la persona, comúnmente denominados factores personales”, comenta.

El experto agrega que, por otro lado, los factores técnicos, la supervisión, la ausencia de políticas y procedimientos específicos corresponden a los “factores del trabajo”, atribuibles principalmente a la empresa.

A su juicio, el origen más recurrente se relaciona con estos últimos, que se vinculan fundamentalmente con instalaciones defectuosas que no cumplen estándares o la normativa vigente. Asimismo, advierte que a su vez los factores técnicos repercuten sobre los individuales. “Por ejemplo, el desconocimiento debido a falta de capacitación induce a cometer errores cuando se trabaja en los sistemas eléctricos”, señala.   

Con todo, Muñoz estima que la mayor fuente de accidentes graves y fatales se centra en “trabajos cerca de líneas energizadas, típicamente con participación de trabajadores no electricistas que, por desconocimiento, acortan distancia a cables de redes eléctricas con el cuerpo o herramientas que manipulan”.

Luego, siguen en importancia las labores en sistemas energizados. Es decir –acota el especialista– aquellas que se desempeñan con energía eléctrica, sin haber cortado ésta previamente o bien no utilizando los equipos de protección necesarios para procedimientos con tensión o en condición de “energizados”.

Adicionalmente, César Muñoz afirma que los accidentes suceden por defectos de las  instalaciones a nivel de usuario. “Aquí se incluye al personal que opera maquinarias o herramientas eléctricas y que sufren accidentes eléctricos, especialmente, por falta de tierra de protección y protecciones diferenciales”, señala.

La relación porcentual de estas causas se aprecia en el gráfico N° 1, con relación a  estadísticas de ACHS entre los años 2009 a 2012.

Fatalidad

La pérdida de vidas humanas es la mayor preocupación. El experto de ACHS comenta que, de acuerdo a estadísticas del Ministerio de Salud, entre 2007 y 2011 el promedio anual de fatalidades de origen eléctrico fue de 21 trabajadores.

Además, del total de accidentes eléctricos, el 17% es considerado “grave”, según  estadísticas internas de ACHS correspondientes al período 2009–2012. “Éstos representan casi el 80% de los días perdidos (licencias médicas laborales), es decir, son accidentes muy graves o fatales”, precisa (ver gráfico 2).

Y, respecto del tipo de accidente grave, añade Muñoz, el 72% tiene que ver con el efecto de choque eléctrico, que se refiere al contacto de la corriente eléctrica con el cuerpo. Mientras que el restante 28% tiene su causa en accidentes por arco eléctrico,  “o Arc Flash, es decir, efectos de un relámpago de arco con quemaduras y otras lesiones”, agrega.

Lea el artículo completo en Revista InduAmbiente N° 136, págs. 74-77.