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Los residuos enfermos
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La Organización Mundial de la Salud advierte de los peligros inherentes a los residuos hospitalarios.
Revista Nº 41 noviembre-diciembre 1999
¿Sabía usted que entre el 10% y el 25% de la basura hospitalaria es considerada peligrosa y puede ocasionar una variedad de riesgos para la salud de las personas? Esa es una de las aseveraciones que contiene el libro “Manejo seguro de los residuos generados por actividades del cuidado de la salud”, publicado recientemente por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Esta publicación señala que la basura en las actividades del cuidado de la salud, desde las agujas contaminadas a los isótopos radioactivos, tiene un mayor potencial de causar infecciones y heridas que cualquier otro tipo de basura. Por ende, un manejo inadecuado e inapropiado puede tener serias consecuencias públicas para la salud, además de efectos perniciosos para el medio ambiente.
Este manual recomienda métodos seguros, eficientes, sustentables y económicos para el tratamiento y disposición de los residuos de la salud, tanto en el interior como en el exterior de los establecimientos hospitalarios, los cuales tienen el deber de cuidar el medioambiente y la salud pública y específicamente responsabilizarse de los residuos que producen.
El informe clasifica la basura hospitalaria en las siguientes categorías: infecciosa, patológica, cortopunzante, farmacéutica, genotóxica, química, metales pesados, contenedores presurizados y radioactiva.
Europa Occidental y Estados Unidos son los grandes generadores de residuos hospitalarios, con un promedio sobre 1kg/ cama diario. En A. Latina, en cambio, se registra un promedio de 0,608 kg/cama diario.
Impactos en la Salud
Desde una enfermedad hasta una herida puede ser la consecuencia de la exposición a este tipo de residuos. Por eso, quienes trabajan al interior del hospital o manipulan estos residuos en el exterior corren algún tipo de riesgo a causa de un manejo inadecuado.
Entre el personal de mayor riesgo se cuentan médicos, enfermeras, auxiliares, personal de mantención, pacientes de establecimientos de salud, visitantes, personal de lavandería, manejo y transporte de basura y trabajadores de vertederos o incineradores.
Y es que los residuos infecciosos contienen una gran variedad de microorganismos patógenos que pueden entrar al cuerpo humano a través de una punción, cortes en la piel, abrasión, membranas, mucosas, inhalación o ingestión.
Existe una especial preocupación respecto del virus del Sida y los de Hepatitis B y C. Una de las vías de contagio de estos virus son las heridas con jeringas contaminadas con sangre humana, uno de los residuos potencialmente más peligrosos.
El virus de la hepatitis B, por ejemplo, es muy persistente en condiciones de aire seco. Puede sobrevivir varias semanas en cualquier superficie y también es resistente a una breve exposición al agua hirviendo. También es resistente a algunos antisépticos, -al etanol al 70%- y permanece viable durante 10 horas a una temperatura de 60º C.
Otros Daños
Muchos productos químicos o farmacéuticos utilizados en los establecimientos de salud y que comúnmente están presentes en pequeñas cantidades, pueden causar intoxicación, heridas o quemaduras. La intoxicación puede resultar por la absorción de un producto químico o farmacéutico a través de la piel o de las membranas mucosas, por inhalación o ingestión.
Con respecto a los residuos radioactivos, las enfermedades causadas dependen del tipo y tiempo de exposición. Para los trabajadores de la salud responsables del manejo y la disposición, el peligro causado por los residuos genotóxicos depende de la toxicidad de la sustancia y la duración de la exposición. Los estudios han demostrado que muchas drogas antineoplásicas son cancerígenas y mutagénicas.
Pero además de los efectos en el ser humano, no hay que olvidar que cualquier disposición de estos residuos en el medioambiente puede producir consecuencias ecológicas desastrosas.
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