Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Ley Marco de Residuos: Una Tarea Pendiente

Hernán Durán

Duran Hernán GESCAM-interior
Gerente General de GESCAM

El 2017 que está próximo a terminar nos dejará varios desafíos pendientes que habrá que resolver en los próximos años. Entre ellos está el tema de los sistemas tarifarios que corresponde asignar a los servicios públicos, como la gestión del agua, electricidad y residuos. En el caso del agua y la electricidad está claro que el factor de riesgo asociado al cambio climático y al tipo de desarrollo urbano, no ha sido debidamente calculado. Del mismo modo, está claro también que el valor que pagarán los ciudadanos para estar más “seguros” en el abastecimiento tendrá un costo mayor que el actual. Pero en ambos casos cada uno es responsable de su consumo y paga por ello. En el caso del servicio domiciliario de gestión de los residuos ese enfoque es inexistente y tiene como planteamiento central el que se paga por hogar, propiedad, independientemente de la cantidad que se genere y, además, como se hace a través de las contribuciones, sólo paga el 20% de los ciudadanos con viviendas propias y no participa del acto de pago.

Esta carencia permite que si un ciudadano decide ahorrar en el consumo de agua o electricidad, por razones ambientales o económicas, observa que en su cuenta, gracias a que se vincula su tarifa con su consumo, tiene una disminución en el monto, redundando en un claro beneficio económico familiar. Pero si hablamos de la basura, el generador no tiene un vínculo pecuniario con la cantidad que genera, pues no se aplica el principio ambiental de quien contamina paga (pagar por la cantidad que genera), por lo que no hay señales económicas que incentiven el reciclaje o la valorización de los residuos. Es un instrumento económico cuya importancia no tuvo prioridad política en los últimos dos gobiernos.

Esta situación es un claro contrasentido ambiental que se expresa en la ley REP del reciclaje; no hay herramientas económicas para conducir al ciudadano hacia prácticas ambientales correctas. El mismo contrasentido del hecho de que algunos residuos de la RM se destinen a una sola comuna y no tengamos una planificación territorial. Es decir, no hay marco regulatorio adecuado a los tiempos. La política actual de la gestión de residuos del 2005 suponía que posteriormente se tendría que trabajar en la ley de residuos, pero no se ha hecho, salvo un intento fallido de hacer pasar la ley REP por ley marco. La ley marco que pueda, entre otras cosas, resolver los temas tarifarios y del uso del suelo nacional, ha quedado entonces como una de las grandes tareas pendientes.

Columna publicada en InduAmbiente N° 148 (septiembre-octubre 2017), pág. 39.