Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

La Amenaza de los Incendios Forestales

Cristián Sandoval

Cristian Sandoval -G

Presidente de Agespri
Asociación Gremial de Empresas de Prevención de Riesgos


Nuevamente nuestro país, al igual que cada año, y tal como ha venido ocurriendo en las últimas décadas,  enfrenta un importante desafío en las temporadas de primavera y verano porque el clima actual nos indica que las temperaturas ya subieron y con ello también la amenaza de los incendios forestales.
 
Durante el presente año, entre enero y febrero, según cifras de Conaf, se quemaron más de 518.000 hectáreas de bosques y matorrales.

Todos recordamos la emergencia que tuvimos que vivir en diferentes zonas del país, con falencias de coordinación que fueron escalando y dejaron una imagen en la ciudadanía que nos mostró que nuestra respuesta como nación, ante este tipo de eventos, no sólo estaba mal planificada, sino que hubo una suerte de improvisación de las autoridades pertinentes. Pese a que éstas argumentaron que la magnitud de los incendios, nunca antes vistos, estaba fuera de cualquier escenario que se pudiera pensar con anterioridad.
 
Efectivamente, para muchos especialistas la magnitud de los eventos ocurridos se escapaba de la escala con que se miden los incendios forestales, por tanto, la autoridad si tiene un punto en esa materia, pero debemos sacar experiencias al respecto. Sólo como dato, se estima que el costo de combatir los incendios forestales durante el inicio de 2017 alcanzó la cifra de US $26.000.000.
 
Dicho lo anterior, esperamos que a la fecha de publicación de esta columna, ya se haya iniciado una campaña nacional de prevención de incendios forestales que sensibilice a la comunidad nacional. Recordemos que las personas son responsables de los incendios forestales en Chile en un alto porcentaje dado que muchos de ellos son provocados por individuos que están manipulando fuego en los bosques. En algunos casos esto tiene que ver con negligencia pura y en otros se observa una intencionalidad de provocar daño. Esto también debe ser parte de la campaña de difusión al igual que la preocupación de la comunidad de exigir corta fuegos en aquellos pueblos rodeados por bosques.
 
Si bien las medidas a tomar por las autoridades varían en cada lugar o zona, lo relevante es la existencia de planes preventivos y de respuesta ante diferentes magnitudes de estas emergencias.

Los responsables de la seguridad deben estar analizando la información a cada instante para ir adoptando nuevas estrategias, tanto para hacer frente al combate de incendio, como para proteger la vida y la integridad de los habitantes de cada comunidad.

Columna publicada en InduAmbiente 149 (noviembre-diciembre 2017), pág. 111.