Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Incendios Forestales: ¿Lecciones Aprendidas?

Cristián Sandoval


Cristian Sandoval SQ-interior
Presidente de AGESPRI
Asociación Gremial de Empresas Prevención de Riesgos


Durante los incendios forestales que azotaron el país este verano, muchos preferimos no emitir opiniones mientras se desarrollaba la emergencia, considerando que fue de una envergadura gigantesca y, por lo mismo, las autoridades debían centrarse en ella.

Ese momento ya pasó y lo que ahora espera la ciudadanía es saber ¿cuáles fueron las lecciones aprendidas por las autoridades? O más que las autoridades, por los organismos responsables de hacer frente a estas emergencias.

El terremoto y tsunami ocurridos en 2010 trajo un enorme desprestigio para la Onemi. Desde ese momento, dicha institución no ha podido erguirse como un referente de plena confianza y, seguramente, pasarán muchos años antes que lo logre nuevamente.

Durante la emergencia de 2017 se pudo controlar la situación, pese a que parecía llevar a la Conaf a un problema similar, producto de las desafortunadas declaraciones de su Director y también por el manejo poco estratégico en la prevención y posterior control de los incendios forestales.

El país requiere conocer las lecciones aprendidas por la autoridad porque no será aceptable en el futuro disculparse ante la magnitud de emergencias de este alcance. Estas autoridades acaso, ¿no tienen conocimiento del cambio climático?, ¿no saben que esto puede repetirse el próximo año?, ¿conocen que con el 1% de lo gastado para controlar los incendios, se podrían desarrollar potentes campañas preventivas en todo el país?
Las cifras finales de 11 personas fallecidas, más de 400 mil hectáreas destruidas y un impresionante número de damnificados son un tremendo llamado de atención.

Creo que el Estado se encuentra en deuda con estas materias. Se requiere un manejo no sólo para responder ante las emergencias, sino estratégico e interdisciplinario. No puede ser que no se esté trabajando en la estrategia 2017, que pueblos enteros se encuentren rodeados por plantaciones, tanto forestales como nativas, sin cortafuego alguno y con vías de evacuación absolutamente insuficientes.

Los profesionales de prevención y la ciudadanía saben que el esfuerzo preventivo puede tener buenos resultados y para ello se debe trabajar, pero también sabemos que debemos estar preparados para lo peor. Claramente en esta emergencia quedó de manifiesto la falta de visión de quienes estaban en la primera línea. La crítica técnica es dura. En la “interna” podrá haber muchas explicaciones, pero la opinión pública ya tiene su veredicto y éste no es bueno para aquellas entidades del Estado encargadas de velar por la seguridad de los ciudadanos ante cualquier emergencia.


Columna publicada en Revista InduAmbiente N° 145, marzo-abril 2017 (pág. 41).