Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Impuestos Verdes 2

Pedro Navarrete

Pedro Navarrete Columnista 155x155
Gerente de Asuntos Ambientales y Sustentabilidad
Cámara de la Producción y del Comercio de Concepción


Un par de columnas atrás, desarrollé el tema de los Impuestos Verdes que gravan emisiones atmosféricas de CO2, MP, SO2 y NOx desde 85 fuentes fijas (2017), 31 de las cuales están en la Región del Biobío. Hemos seguido avanzando en los contactos con el Ministerio del Medio Ambiente, gracias a la receptividad de sus autoridades, para dar a conocer las inquietudes del sector empresarial local.

Han surgido en estos últimos meses otras perspectivas, ahora desde la mirada ciudadana, que profundizan las empresariales, especialmente aquella que señala la necesidad de que los dineros recaudados por este concepto queden en las comunas que contienen las fuentes emisoras para financiar proyectos que mejoren la calidad de vida de sus habitantes.

Este tema se ha cruzado con otras iniciativas del Ministerio del Medio Ambiente, como el Plan para la Recuperación Ambiental y Social de Coronel (PRAS-Coronel), el Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica para Concepción Metropolitano, la Norma de Emisión para Calderas Industriales y la Ley de Reciclaje. También se vincula con los conflictos ambientales derivados de la oposición de las comunidades locales para materializar algunos proyectos. El común denominador es la búsqueda del involucramiento positivo y virtuoso proyecto-Estado-comunidad. Así, desde la comunidad de Coronel que participa en el PRAS surge la iniciativa de desarrollar una experiencia piloto para aprovechar los Impuestos Verdes para financiar algunos de los proyectos que solucionan parte de los más de 150 problemas detectados.

Si un proyecto, antes de iniciar su evaluación ambiental formal, logra convocar a su alrededor beneficios tangibles para las comunidades locales, movilizando y ajustando iniciativas estatales de desarrollo y considerando las visiones de la comunidad en su construcción y operación futura, los eventuales conflictos serán mucho menos intensos y habrá una base de relación que posibilitará buenas soluciones en plazos razonables. Esto permitirá consolidar una perspectiva de beneficio mutuo en que todos los intervinientes –Estado, proyecto y comunidad– se sentirán partícipes de las oportunidades de desarrollo generadas por el emprendimiento.

Mirar los Impuestos Verdes, el conflicto Tiltil, las termoeléctricas y tantos otros casos con esta perspectiva ofrece una gran oportunidad. Un plan piloto para el uso local de la tributación en Coronel es una idea que vale la pena explorar.

Columna publicada en InduAmbiente N° 147 (julio-agosto 2017), pág. 87.