Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Candidatos Presidenciales y Medio Ambiente

Hernán Durán

Duran Hernán GESCAM-interior

Gerente General Gescam

Al momento de escribir esta columna existe un panorama presidencial incierto. De ninguno de los candidatos sabemos cuál es su programa y menos aún qué piensan acerca del medio ambiente. El único que entendía el tema se retiró por falta de apoyo de un extraño grupo. Es, entonces, quizás, la oportunidad de entregar algunos conceptos o ideas que puede contribuir a la calidad de los programas que los candidatos presenten a los ciudadanos. Un programa del medio ambiente no puede reducirse a acciones inconexas que no se sabe cómo se interrelacionan y de qué manera consiguen proteger el medio ambiente, especialmente con el telón de fondo de un cambio climático que no muestra señales de retorno y cuya gravedad los candidatos parecen desconocer.

Hay que comenzar por definir un tema central de atención: la protección del medio ambiente. Para los efectos de esta reflexión, puede entenderse, como la conservación de la naturaleza, de la biodiversidad y protección de los ecosistemas. La visión económica dinámica a través de la cual espera lograrse este objetivo es el desarrollo sustentable. Se entiende al hombre como parte integrante del medio ambiente lo que difiere tanto de una visión ecocentrista, como antropocéntrica. Las partes son esenciales para entender el todo. Por lo tanto, se trata de un enfoque holístico e integral que los pensadores poco a poco van entendiendo. La encíclica del Papa Francisco, “Laudato sí”, recoge un enfoque que estaba presente en Rio 92, más aspectos espirituales universales, con lo que incluye todos los factores que están en juego. Lo mismo ocurre con nuestros ancestros mapuches quienes poseen la visión del hombre inserto en la naturaleza y como integrante de la biodiversidad. Nuestro gran poeta Eleicura Chihuailaf, en su “Recado confidencial a los chilenos”, explica el concepto de su pueblo: Itrofil Mogen, y señala: “Para nuestras comunidades este concepto es al mismo tiempo la biodiversidad y la biósfera, sin limitarse solo a consideraciones de orden natural. Así, el concepto es también el medio ambiente comprendido en sus dimensiones físicas, sociales y culturales, ya que nosotros los mapuches nos consideramos parte integrante de toda la naturaleza. Eso nos insta a establecer y adoptar estrategias de desarrollo sustentable, comunitario y participativo”.

Nuestros ecosistemas están sometidos a diversas presiones que los depredan y ponen en riesgo su evolución y en que uno de sus impactos es el cambio climático a nivel global. La presión se expresa de distintas maneras como son la incorporación de especies exógenas y el uso desordenado del territorio, la contaminación del aire, de los recursos hídricos y suelos y, por cierto, en la sobre explotación de los recursos naturales con un consumismo que confunde el papel del ciudadano y del consumidor.

En esta perspectiva tiene sentido la creación de parques nacionales, reservas, áreas protegidas en que la planificación del uso del territorio es una contribución importante para revertir esta situación. La adecuada gestión de esos espacios es responsabilidad del gobierno y, por cierto, del buen uso por parte de la población. La implementación de sistemas de producción limpia y del ecodiseño de los bienes del mercado, reciclaje, es responsabilidad de todos.

Con este enfoque debemos entender la lucha contra la contaminación atmosférica, la gestión hídrica, la gestión ambientalmente adecuada de los residuos sólidos, donde los planes y el mercado han sido insuficientes para terminar con la degradación del medio ambiente.


Columna publicada en Revista InduAmbiente N° 145, marzo-abril 2017 (pág. 71).