Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

30 Años de Derecho Ambiental

Eduardo Astorga



Astorga Eduardo-interior
Ph.D. Profesor de Derecho Ambiental

Fue a partir de 1988 cuando un grupo de jóvenes abogados y estudiantes, al alero de CODEFF (Comité pro Defensa de la Fauna y Flora, Ong. fundada por Godofredo Stutzin), comenzamos a explorar en el derecho ambiental, alentados por Pedro Fernández, su Presidente. Hasta ese momento conocíamos al Profesor Rafael Valenzuela y la Carta de Costa Brava, a Fernando Dougnac por el caso Chungará, primer Recurso de Protección ganado en materia ambiental (1983) y a Rafael Asenjo, por obligar a CODELCO Salvador a terminar con el vertimiento de sus relaves directamente al mar y construir el respectivo tranque (1986).

Llama la atención que todos los de entonces permanecimos y perseveramos hasta hoy en esta nueva disciplina. Nos encontramos en la Universidades de Chile y Portales, el Ministerio y la Superintendencia de Medio Ambiente, el Sernageomin, consultoras y estudios jurídicos. Y no ha sido sólo un ejercicio académico o profesional, sino un ejercicio vital e irremplazable.

El retorno a la democracia nos permitió asistir a la Cumbre de Río 92, y a múltiples reuniones internacionales, donde nos pudimos dar cuenta que a nivel latinoamericano existía una generación de juristas en la misma senda. Fueron estos mismos los reclutados por la Universidad de Alicante-España, para hacer el primer doctorado en la materia y en donde tuve la fortuna de ser dirigido por el Maestro Ramón Martín Mateo.

Fuimos testigos o actores de la reivindicación de la comunidad pehuenche de Quinquén, de la Comisión Especial de Descontaminación de la Región Metropolitana –CEDREM-, del proyecto de la Ley 19.300 sus defectos y grandes virtudes, la CONAMA y la inmadurez de Chile para acogerla, el diseño del DS. 30/97 de Minsegpres, primer reglamento del SEIA, entre otros. Ya en esos entonces en forma “inoportuna”, planteábamos el tema de la responsabilidad extendida del productor, la Evaluación Ambiental Estratégica, la responsabilidad penal ambiental, la Ley de Bosque Nativo, etc.

Han sido 30 años de evolución, a una velocidad que muchos de nosotros hubiésemos deseado más acelerada. Y ha sido intensa, hermosa y apasionante, tanto que muchos de nosotros la seguimos disfrutando casi como un arte, muy lejos de convertirla en un “commoditie”.

Esto no ha sido casual, ya que se trata de la única rama del derecho que tiene la oportunidad de aportar las bases de un ordenamiento ambiental necesario, de la equidad intergeneracional y de mantener las constantes vitales de nuestro planeta.

Y finalmente hoy asistimos al nacimiento del Principio de No Regresión del Derecho Ambiental, fundado en su enorme capacidad de resiliencia y ternura.

Columna publicada en Revista InduAmbiente n° 150 (enero-febrero 2018), pág. 70.