Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Minera Candelaria acepta y paga millonaria multa cursada por la SMA

Minera Candelaria acepta y paga millonaria multa cursada por la SMA

El proceso contra la empresa, que terminó con una sanción de casi tres mil millones de pesos, es el resultado de 12 incumplimientos a sus RCA.



Martes 24 de julio de 2018.- La compañía Minera Candelaria, titular del proyecto minero del mismo nombre, ubicado en la comuna de Tierra Amarilla (Región de Atacama), acató y pagó una multa de 5.049 UTA, impuesta por la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA).

Dicha sanción es el resultado de 12 incumplimientos a las resoluciones de calificación ambiental (RCA) de la empresa. De ellos, nueve se clasificaron como leves y tres, como graves.

Entre las infracciones imputadas a Candelaria -y ahora reconocidas por ésta a través del pago de la multa- se encuentra la referida al incumplimiento del compromiso de rebajar los consumos de agua fresca, en virtud de la creciente recirculación de aguas provenientes del depósito de relaves y de la inyección de aguas tratadas y desalinizadas al sistema. Con esta infracción se causó un importante detrimento a la disponibilidad de aguas subterráneas del acuífero del río Copiapó y, por lo mismo, es un hecho constitutivo de daño ambiental.

En principio, esta sanción fue reclamada por la empresa ante el 2º Tribunal Ambiental, que desechó en todas sus partes las alegaciones de la firma y ratificó la sanción cursada por la Superintendencia. Luego de ello, la compañía entregó un escrito donde acredita el pago de la sanción ante la Tesorería General de la República, por un total de $2.888.896.428.

Luego de la decisión de la firma, el Superintendente del Medio Ambiente, Cristián Franz, comentó: “Este procedimiento sancionatorio nos demandó un intenso y extenso trabajo debido a la naturaleza de los incumplimientos detectados, los cuales exigieron el despliegue de toda nuestra capacidad técnica especialmente por el hecho de incluir una hipótesis de daño ambiental”.

Y agregó la autoridad: “El alto estándar de prueba que nos han exigido los tribunales, nos obliga a ser muy rigurosos en el análisis y muy contundentes en nuestras decisiones. En este caso, como en la mayoría de los otros, hemos logrado proveer a la justicia de la prueba suficiente para formar convicción en ella acerca de la objetividad y seriedad de nuestros planteamientos”.