Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Mayor electrificación en Chile traería beneficios económicos, ambientales y en salud

Mayor electrificación en Chile traería beneficios económicos, ambientales y en salud

Estudio de Generadoras de Chile destaca las oportunidades que abre, en especial la electromovilidad, para aumentar la eficiencia energética y reducir la contaminación.



Santiago, 25 de agosto de 2017.- El aumento en la electrificación en Chile permitirá ser más eficientes energéticamente, reducir la contaminación de las ciudades, mejorando la salud de los chilenos, y disminuir las emisiones de los gases de efecto invernadero (GEI).
Esas son algunas de las principales conclusiones del estudio “Escenarios de usos futuros de la energía eléctrica en Chile”, encargado por Generadoras de Chile a la empresa E2Biz.

Este trabajo hace un análisis prospectivo al año 2050 en tres áreas: transporte, residencial e industria. En ese marco, resalta las oportunidades que abre la electromovilidad para el transporte público, indicando que actualmente un taxi eléctrico ya es una opción competitiva frente a los convencionales, y que incluso se podría aspirar a que Transantiago fuese 100% eléctrico al año 2031. Asimismo, plantea que en el ámbito residencial existe un amplio espacio para aumentar el uso de electricidad para calefacción y generación de agua caliente, con importantes beneficios para las personas y el medio ambiente. El capítulo correspondiente a la industria será publicado a fin de año.

Electromovilidad

El estudio fue presentado hoy por el vicepresidente ejecutivo de Generadoras de Chile, Claudio Seebach, en una actividad organizada por la Cámara de Comercio Chile-Australia (Auscham) y en la que participaron también el Director Ejecutivo de la Agencia Chilena de Eficiencia Energética, Diego Lizana, y el Director del Centro Mario Molina, Gianni López.

Los principales resultados del estudio en materia de transporte señalan que hoy el bus eléctrico ya es más eficiente en costo de ciclo de vida en comparación con uno a combustible. Esto dado que se podría recuperar la inversión adicional asociada a la compra en un período de 11 años, gracias al menor costo de operación (el costo de inversión es de $280 millones en un bus eléctrico y de $125 millones en uno diésel). Así, el valor por kilómetro recorrido alcanza los $100 en un bus eléctrico y los $200 en uno diésel, siendo además el eléctrico cuatro veces más eficiente energéticamente.

“Pensar en un Transantiago totalmente eléctrico a 2031 es 100% factible. Si bien requiere una inversión inicial adicional de cerca de US$1.500 millones, en lo operacional reducirá significativamente sus costos alcanzando ahorros por US$140 millones al año, al mismo tiempo que contribuirá a disminuir la contaminación en la Región Metropolitana y aportar al cumplimiento de los compromisos de Chile en el Acuerdo de París sobre las emisiones de cambio climático”, resaltó Seebach.

Algo similar ocurre en el caso de los taxis. Según el análisis, un taxista podría recuperar la inversión adicional al comprar un auto eléctrico ($10 millones, promedio, costo de un auto a combustible vs. $24 millones de un auto eléctrico) en un período que fluctúa entre tres y cuatro años, gracias a que su rendimiento es de $17/km, mientras que uno a bencina alcanza los $63/km. Así, un estanque en un vehículo a combustible que hoy se llena con $31.500, en uno eléctrico su costo es de $8.500. “Hoy podemos decir que un taxi eléctrico es un buen negocio. Si tomamos en cuenta que en promedio un taxi recorre 90 mil kilómetros al año, con este nivel de rendimiento, el ahorro es de $5 millones anuales por la diferencia de cargar un auto con electricidad en vez de combustible sumando además los menores costos de mantención de un vehículo eléctrico”, agregó el representante de Generadoras de Chile. El estudio proyecta que en un escenario optimista donde existen incentivos para la adopción de esta tecnología, ya en el año 2033 toda la flota de taxis básicos y colectivos (hoy de 95 mil vehículos) podría ser eléctrica.

En el caso de los autos particulares, en tanto, la alternativa eléctrica aún no resulta conveniente ya que el promedio de recorrido anual es menor en relación a un taxi. Según estudios internacionales, los vehículos particulares serían competitivos cuando el valor de la batería llegue a US$100 kWh lo que se estima que ocurrirá en el año 2028.

El estudio destaca también que en un escenario de alta penetración de electromovilidad se reduciría el crecimiento del consumo energético del país por concepto de transporte en 37 TWh equivalentes de energía (31.400 Teracalorías) al año 2050, comparado con un caso base. Eso se traduce en que por cada unidad adicional de electricidad consumida se ahorrarían tres unidades de energía en combustibles fósiles, con la consecuente disminución de emisiones contaminantes y de GEI.

De igual modo, el aumento de la electromovilidad en el país tendría efectos positivos para la descontaminación y la salud de la población. Las proyecciones del estudio muestran que con un transporte público eléctrico se podrían reducir las emisiones de material particulado fino (MP2.5) en 450 toneladas al año a 2050, lo que permitirá disminuir en 6.700 las muertes prematuras de aquí a esa fecha. Adicionalmente, se generarían beneficios, en valor presente, por US$880 millones asociados a la disminución en la mortalidad y en las atenciones hospitalarias.

Adicionalmente, según el estudio de Generadoras de Chile, el aumento de penetración de autos, buses y taxis eléctricos permitiría revertir la tendencia al alza de las emisiones de GEI del transporte terrestre en un 9% en 2030 y un 47% a 2050.

Residencial

Chile está bajo el promedio mundial medio de consumo eléctrico residencial (2.064 kWh/hogar al año). El estudio de Generadoras de Chile analiza un escenario con un importante aumento de la electrificación en los hogares en las áreas de calefacción y agua caliente (cocción en menor medida), pasando de un 2% y un 1% respectivamente en 2017 a un 60% en ambos ítems en 2050.

Esta proyección se basa en los avances tecnológicos que permiten disponer de equipos eléctricos cada vez más eficientes, a menores precios y con nulas emisiones locales e intradomiciliarias. Ventajas que impulsarían el crecimiento de esta alternativa frente a las convencionales.

Según el estudio, el aumento en el consumo eléctrico en los hogares en calefacción, agua caliente y cocción generará un ahorro de 7 TWh equivalente de energía (5.900 Teracalorías) al año 2050, lo que se traduce en una importante baja del consumo de leña, gas licuado y natural y kerosene. Además, se evitaría un aumento de emisiones GEI del ámbito residencial, reduciendo un 38% al año 2030 y un 63% al año 2050.

El trabajo analizó además el caso puntual de Temuco, donde los episodios de emergencia ambiental el año 2016 llegaron a 32. Actualmente, hay más de 340.000 viviendas en la Región de La Araucanía, las que satisfacen su consumo de calefacción principalmente a través de la leña que genera el 96% de las emisiones de MP2,5 de esa ciudad. El estudio concluye que si 20 mil de esos hogares utilizaran electricidad, se evitarían anualmente 140 casos de mortalidad prematura, 200 admisiones hospitalarias y se generarían beneficios de US$90 millones al año.