Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Por un Buen Ambiente

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Tecnologías de climatización y refrigeración para reducir emisiones.

Los sistemas de climatización (refrigeración, calefacción y ventilación) son esenciales para numerosos procesos productivos. Su operación genera emisiones contaminantes asociadas, por ejemplo, al consumo de energía como también al uso de refrigerantes que dañan la capa de ozono.

¿Qué tecnologías puede preferir el sector industrial para que sus operaciones en esta área sean más amigables con el medio ambiente? A continuación dos especialistas entregan sus recomendaciones.

Chillers y Humidificadores

Heinrich Stauffer, Past-President de la Cámara Chilena de Refrigeración y Climatización A.G., explica que en general los sistemas de climatización industrial funcionan 24 horas, 365 días al año. “Son sistemas para garantizar que los procesos industriales críticos se desarrollen en un ambiente controlado, a una temperatura y humedad definida de acuerdo al producto. No son sistemas para crear un ambiente agradable para personas”, plantea.

En ese contexto, señala que se podrían dividir en dos tipos principales:

-Directo o tipo Split: El ingeniero especialista en calefacción, ventilación y climatización, señala que estos sistemas no permiten aplicar Free-Cooling o enfriamiento gratuito sin consumo energético. Por lo mismo, “en este caso, sólo la selección de los refrigerantes no contaminantes aportarían al cuidado del medio ambiente”, apunta.

-Indirecto o aplicando Chillers: Los chillers son máquinas que producen agua helada que se transporta mediante cañerías hacia los climatizadores. Estos equipos no integran compresores, solamente intercambiadores de calor. Este tipo de climatizador también se conoce como manejador de aire.

“Los chillers modernos integran la función Free-Cooling. Con temperaturas exteriores bajas, se hace un pre-enfriamiento del agua y los compresores se encargan después de completar el proceso de enfriamiento. Con esto, hay doble beneficio: por un lado, la reducción de la huella de carbono y, por otro lado, hay un ahorro económico por el menor consumo de electricidad”, destaca Stauffer.

Por otra parte, para las salas donde se debe controlar la humedad recomienda una nueva tecnología de humidificadores que consume aproximadamente un 7% de la energía eléctrica, en comparación con la producción de vapor caliente. Ésta consiste en la producción de vapor frío “en base a discos sumergidos en agua que vibran con generadores ultrasónicos. La frecuencia de la vibración es tan alta, que el agua no es capaz de seguir al disco y se rompe la molécula, saliendo vapor frío del agua. Este sistema solamente funciona con agua tratada mediante osmosis inversa”, expone el ingeniero. Resalta que el uso de esta tecnología también genera un doble beneficio para las empresas, ya que contribuye a disminuir la huella de carbono y permite ahorros económicos por el menor consumo eléctrico.

Stauffer sugiere, asimismo, humidificar pulverizando agua directo al ambiente a muy alta presión usando boquillas, cuyo consumo energético en estos casos es tan bajo como en los sistemas de humidificación ultrasónica.

El especialista también subraya otros factores que contribuyen a una operación más amigable con el medio ambiente, como es la creciente preocupación del personal por no sub-enfriar las salas. “El sub-enfriamiento se transforma en un gasto energético elevado, sin aporte adicional al proceso industrial. Los sistemas de control son cada vez más sofisticados y ayudan a mantener mejor las temperaturas de diseño. La electrónica en general es cada vez menos sensible y permite hoy día trabajar en salas técnicas con temperaturas más elevadas que antiguamente, lo que es también un aporte al ahorro energético”, indica Heinrich Stauffer.

Lea este artículo completo en InduAmbiente N° 139 (marzo-abril 2016), págs. 96-99.