Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Bombeo sin Atascos

Bombeo sin Atascos

Las bombas de cavidad progresiva impulsan aguas residuales con gran eficiencia.

Gran versatilidad es un atributo que a sus fabricantes y distribuidores se les viene rápidamente a la mente cuando se refieren a las bombas de capacidad progresiva. Sus diferentes aplicaciones, así como su elevada eficiencia en el bombeo de fluidos abrasivos, viscosos y difíciles en general, son cualidades también altamente valoradas por sus clientes.

Estas soluciones para movilizar fluidos se insertan dentro de las bombas de desplazamiento positivo, que se utilizan desde hace décadas en el tratamiento de aguas residuales y lodos.

Otras Ventajas

Al momento de resaltar sus principales características, Marcial Aravena, Market Leader & Branch Manager de Xylem, una empresa del rubro, comenta que los equipos de bombeo de lodos de tipo cavidad progresiva ofrecen “una alternativa interesante que permite mover fluidos con sólidos sin atascamientos, a distancias lejanas y a bajo precio. Además, pueden manejar altas presiones, están disponibles en diversos materiales para bombear fluidos corrosivos y abrasivos, logran desplazar fluidos con gas atrapado, aspiran hasta 8.5 metros y bombean sin atascamientos productos altamente viscosos. Y su velocidad reducida permite que tengan una vida útil más prolongada y alargar el tiempo entre mantenimientos”.

En relación al último punto, el ejecutivo afirma que en una bomba convencional de cavidad progresiva que funciona a bajas velocidades, debería efectuarse un servicio de mantenimiento cada dos años, lo que se calcula en base a una bomba media (40 m3/h a 250 rpm).

Luego ahonda en los atributos de esta tecnología: “Ofrece una alternativa económica y muy adecuada, ya que proporciona el transporte a una gran presión (24 bar) o distancia  y a fluidos de diversas características. Posee pasaje de sólidos y por su baja velocidad y variedad de materiales provee la solución a la mayor parte de las aplicaciones, como efluentes domésticos o industriales, lechada de cal, lodos, detergentes industriales, jugos de fruta, arcillas y pastas de papel”.

Añade que estas bombas y las de tornillo son las más utilizadas para desplazar lodos, aunque también suelen emplearse unidades sumergibles del tipo inatascables. Sobre si hay diferencias entre las bombas utilizadas para movilizar aguas residuales y lodos generados en plantas de tratamiento de aguas servidas y las usadas en sistemas de saneamiento de riles, señala: “Como los residuos industriales líquidos se caracterizan por contener elevadas concentraciones de elementos contaminantes, para bombear estos riles hay que elegir materiales que soporten su PH y altos contenidos de químicos. Y en determinadas circunstancias, por la conformación de gases tóxicos, hay que incorporar motores anti explosivos”.

¿Su funcionamiento tiene alguna particularidad? El ejecutivo indica que por tratarse de bombas de desplazamiento positivo, en los modelos de cavidad progresiva la transferencia de energía al fluido es hidrostática. “O sea, un cuerpo de desplazamiento reduce el espacio lleno de fluido y bombea éste a la cañería. El mismo cuerpo ejerce una presión sobre el líquido y al liberarse ese espacio se vuelve a llenar con fluido”, explica.

Selección Adecuada

Más allá de las diferencias que existen entre las bombas de cavidad progresiva de los distintos fabricantes, Aravena hace hincapié en la importancia de seleccionar el modelo adecuado para cada aplicación. Expresa al respecto: “Hay que contemplar viscosidad y condiciones del fluido y seleccionar el material adecuado. De esta forma, un equipo puede durar aproximadamente 10 años”.


Lea el artículo completo en Revista InduAmbiente N° 142, págs. 96 a 97.