Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Inauguran interconexión entre el SIC y el SING

Inauguran interconexión entre el SIC y el SING

Presidenta Bachelet participó en la puesta en operaciones del nuevo Sistema Eléctrico Nacional, luego de concluidas las obras para la unión de los sistemas SIC y SING.



Martes 21 de noviembre de 2017.- Hasta el Centro de Control del Coordinador Eléctrico Nacional, llegó la Presidenta Michelle Bachelet, acompañada por el ministro de Energía, Andrés Rebolledo, para poner en marcha las operaciones del nuevo Sistema Eléctrico Nacional.

La estructura se extiende por 3.100 km desde Arica a Chiloé, abasteciendo de electricidad a más del 97% de la población nacional. Tendrá una capacidad instalada aproximada de 24.000 MW y una demanda de 11.000 MW, representando el 99% de la capacidad instalada de generación del país. La iniciativa es el resultado de la interconexión del Sistema Interconectado Central (SIC) y del Sistema Interconectado del Norte Grande (SING).

“Nuestro país ha terminado con la absurda situación de tener un sistema eléctrico en el Norte Grande, y otro distinto entre Taltal y Chiloé. Lo que estamos haciendo hoy es borrar esa frontera que interrumpía abruptamente la transmisión eléctrica, que aumentaba los precios y la ineficiencia”, sostuvo.

Las obras comenzaron su construcción en agosto 2015, con una inversión sobre US$ 700 millones. Hasta la fecha, en Chile había dos grandes sistemas interconectados: el SING (Arica a Antofagasta) y el SIC (Taltal hasta la isla grande Chiloé). A estos se suman el Sistema Eléctrico de Aysén y el de Magallanes.

La interconexión fue impulsada con el propósito de aportar seguridad de suministro y disminuir los precios de la tarifa eléctrica. Así, el nuevo sistema permitirá contar con un mercado eléctrico más eficiente, seguro, más sustentable y, sobre todo, con menores costos.

El estudio de impacto estimó –una vez concretada la interconexión– un aumento del PIB de largo plazo en alrededor de US$ 1.600 millones. En tanto, en el corto plazo, el efecto sobre el PIB llegaría a US$ 500 millones. Esta cifra corresponde a una disminución de los costos del sistema eléctrico y una proyección de reducción de precios asociados a una mayor competencia y disminución de riesgos en el mercado.

“Es, sin duda alguna, la obra de transmisión eléctrica más grande en la historia de Chile y la más compleja técnicamente. Es un hecho que la interconexión es una inyección para nuestro crecimiento: aumentará el PIB, de corto y de largo plazo. Las estimaciones hablan de una expansión de 500 millones de dólares en el primer caso y de 1.600 millones de dólares en el segundo caso”, afirmó la jefa de Estado.


El proyecto, en cifras:

13 millones de horas hombres trabajadas
1.350 torres de más de 80 metros de altura.
600 kilómetros de tendido.
15 mil kilómetros de cable conductor utilizados.
5.000 contenedores movilizados desde distintas partes del mundo.
Cuatro subestaciones construidas: TEN (Mejillones), Los Changos (Mejillones), Cumbre (Diego de Almagro) y Nueva Cardones (Copiapó).
Más de 5.000 trabajadores movilizados.
Más de 100 puntos de trabajo simultáneos durante la construcción de la línea de transmisión.
Más de 200 cruces con otras líneas eléctricas, rutas y vías férreas.