Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Falta Disposición

Falta Disposición

Lograr una adecuada gestión de residuos es prioridad en Tarapacá.

Vivir en Alto Hospicio tiene sus bemoles. Sus habitantes debieron soportar, por ejemplo, los espeluznantes asesinatos de 14 mujeres por parte de un psicópata, entre fines de los años 90 y comienzos de la actual década. Más recientemente, el 1 de abril de 2014, fue la localidad más afectada por el terremoto que sacudió a la Región de Tarapacá, dejando con daños al 60% de sus viviendas sociales. Además, sufre constantes problemas con su cárcel y, según el  Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU) 2015, es la comuna fuera de la Región Metropolitana con peor calidad de vida del país.

Por si fuera poco, ha debido enfrentar frecuentes problemas operacionales de su planta de tratamiento de aguas servidas y, peor aún, condiciones sanitarias y ambientales deplorables del vertedero El Boro. Ambas instalaciones se emplazan en el sector del mismo nombre.

En Búsqueda de Terreno

Pese su negativa historia, a juicio de la Municipalidad de Iquique, el botadero que atiende a las dos principales comunas de la Región cumple hoy con todas exigencias planteadas por la Seremi de Salud y la Superintendencia de Medio Ambiente. Para eso, en 2015 se invirtieron más de $1.350 millones en maquinaria –en tres camiones tolva, un bulldozer, un rodillo compactador, una tolva, una excavadora y un cargador frontal, principalmente–, lo que permite realizar la cobertura de los desechos y otras labores.

No obstante, a fines de septiembre pasado, dirigentes sociales del sector de El Boro decidieron presentar un recurso de protección medioambiental en contra del municipio de Iquique. ¿La razón? la contaminación que afecta a la zona y sus cerca de 25 mil habitantes producto de la deficiente operación del vertedero. La entidad edilicia ha señalado que está en búsqueda de terrenos para emplazar un moderno relleno sanitario. Esto, mientras tanto agiliza el cierre del actual basural. Sin embargo, hasta ahora no hay claridad sobre los plazos y la forma en que se ejecutará el nuevo proyecto.

El vertedero de El Boro recibe diariamente 405 toneladas de basura, de las cuales 233 provienen de Iquique y 172 de Alto Hospicio.

Mejorar la situación de la disposición final de los residuos sólidos de las 7 comunas regionales forma parte del Plan de Gestión Integral de éstos que ejecuta la Seremi del Medio Ambiente. Cuatro de ellas (Camiña, Huara, Pica y Pozo Almonte) están postulando a la etapa de diseño de rellenos sanitarios, en tanto que para Colchane se busca un terreno para implementar una solución similar.

En otra iniciativa, en el SEIA se tramita actualmente el permiso ambiental para desarrollar el Plan de Cierre del ex vertedero Alto Molle, que prestó servicios a Iquique y Alto Hospicio hasta comienzos de la actual década.

Además, el Municipio de Iquique hace ingentes gestiones para que el Ministerio de Vivienda autorice un terreno para el emplazamiento de un relleno donde depositar los escombros generados por el terremoto de abril de 2014 en la zona.

Por otra parte, a comienzos de 2016 debiera concluir el retiro definitivo de un pasivo de 25 mil metros cúbicos de bórax aledaño a viviendas y poblaciones de Alto Hospicio.

Lea este artículo completo en Revista N° 137, páginas 16 a 18.