Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Potencia Concentrada

Potencia Concentrada

La tecnología CSP se proyecta como una auspiciosa opción energética.

Se estima que Chile tiene un potencial de generación solar de casi 1.800.000 MW. De hecho, es la fuente de energías renovables no convencionales (ERNC) que más altas proyecciones tiene en comparación con otros recursos abundantes en el país, como el eólico o el hídrico.

Dentro de esta estimación, realizada por la agencia alemana GIZ, 1.237.903 MW corresponden a la generación solar fotovoltaica (PV, por su sigla en inglés) sin seguimiento y 552.871 MW, a la tecnología de Concentración Solar de Potencia (CSP) o también llamada Energía Termosolar de Concentración.

Esta última es de reciente desarrollo en el país. Consiste en la instalación en un campo solar de miles de helióstatos (conjuntos de espejos) que reflejan los rayos solares y los concentran en un punto (receptor), ubicado en una torre central. La concentración permite producir energía calórica que se envía a través de un sistema de redes de tuberías. Por ellas circula un líquido caloportador en su interior, usualmente sales fundidas, que posibilitan transportar el calor generado en el receptor hasta los estanques de acumulación.  

Luego, dicha energía térmica se transfiere mediante intercambiadores de calor a un ciclo de potencia donde se produce vapor. Posteriormente, el vapor acciona una turbina y ésta, a su vez, se acopla a un generador que produce la energía eléctrica que es inyectada a la red.

La principal ventaja de las plantas CSP es la acumulación de energía, que permitiría producir energía las 24 horas del día. De este modo, se resuelve uno de los cuestionamientos técnicos “históricos” que se formulan contra las energías renovables no convencionales (ERNC), en el sentido de que tienen intermitencia o variabilidad en la entrega del suministro.

Actualmente, en Chile se está construyendo el primer proyecto CSP. Se trata de Atacama 1 (ex “Cerro Dominador”), de la española Abengoa, emplazado en la comuna de María Elena, II Región de Antofagasta, en pleno desierto de Atacama. Cuando comience a operar, según proyecciones en 2017, tendrá una potencia instalada de 110 MW, que despachará al Sistema Interconectado del Norte Grande (SING).

Menores Impactos

Los impactos ambientales de las plantas de generación solar son mucho menores que la generación convencional. Según Rodrigo Vásquez, asesor del Programa de Energías Renovables y Eficiencia Energética (4e) de la agencia GIZ, los impactos de las plantas convencionales tienen que ver con el manejo de combustibles y las emisiones debido a la combustión de éstos. “En las plantas PV y de concentración solar, el combustible principal es el sol, por lo que esos impactos son casi inexistentes”, afirma el experto.

Y agrega: “Solo en el caso de la concentración solar existe algún consumo de combustibles fósiles en equipos auxiliares y de puesta en marcha de la planta, pero su uso es bastante bajo y limitado en relación con el total de producción de energía. En este tipo de plantas los impactos ambientales corresponden al proceso de construcción, movimientos de tierra, construcción de caminos, instalación y operación de campamentos”.

Una de las características de los complejos de generación solar, en general, son las grandes extensiones de terreno que ocupan. Solo Atacama 1 se emplazará en una superficie de 700 hectáreas lo que, naturalmente y como suele ocurrir con los proyectos de inversión, abre interrogantes acerca del impacto de su construcción y operación sobre la diversidad biológica del lugar.

Artículo completo en InduAmbiente N° 141 (julio-agosto 2016), págs. 12-15.