Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Los Puentes Indeseables

Los Puentes Indeseables

Los puentes térmicos causan ineficiencia energética en edificios y viviendas.

Cómodo y satisfecho, adjetivos que todos quisiéramos pronunciar al referirnos a nuestro hogar u oficina, donde pasamos gran parte de las horas del día. Pero no siempre es posible. Y por distintos motivos, algunos de ellos ajenos a nuestra voluntad. Por ejemplo, la presencia de puentes térmicos en edificios y viviendas puede no contribuir a que las condiciones de confort que necesitamos sean las mejores.

¿Qué es un puente térmico? Es aquella zona de la envolvente de un edificio o construcción en la que por una razón u otra las propiedades térmicas se ven mermadas de una manera considerable respecto al resto de la fachada. En otras palabras, corresponde a puntos por donde existe un mayor intercambio de energía entre el interior y el exterior, lo que deriva en pérdidas de calor y, por lo tanto, en una menor eficiencia térmica.

La Ingeniero Civil Bárbara Macari aporta más antecedentes: “Se produce cuando existe una brecha entre los materiales y las superficies estructurales. Los principales puentes térmicos se pueden encontrar en las uniones de los muros con el piso, revestimientos y paredes transversales, revestimientos y techos, y revestimientos y pisos bajos, entre otros puntos”.

Según Arquitectura & Energía, un portal chileno sobre eficiencia energética y sostenibilidad en arquitectura y edificación, la mayoría de los puentes térmicos se verifican por una mala resolución de los detalles constructivos y la ubicación de los materiales, y/o fallas en el proceso constructivo.

Además, revela que la existencia de estas zonas puede afectar de manera significativa:

• El desempeño energético de una edificación, ya que actúa como un colador: se crean zonas por donde se pierde o gana calor no deseado. Esto puede ocurrir aunque una construcción incluya aislantes térmicos en paredes, techos y pisos, ventanas doble, marcos de ventanas con aislante, entre otros elementos.
•La calidad ambiental interior: Un puente térmico es capaz de ocasionar una temperatura de rocío en la superficie interior gatillando el fenómeno de condensación.

Aparición de Moho

Además de la falta de aislamiento térmico, uno de los principales efectos indeseados de estos puentes son las condensaciones superficiales o precipitaciones de humedad, en especial durante el invierno, debido a un aumento de la transmitancia térmica local. De esa manera contribuyen a la pérdida de calor en ciertos puntos, ocasionando la disminución de la temperatura superficial del revestimiento interior.

Como resultado, esos espacios pueden enmohecerse dependiendo de la concentración de esporas en el área circundante (se requiere una humedad relativa igual o superior a 80%). Las personas expuestas al moho pueden sufrir, sobre todo, reacciones alérgicas o asma. Y este problema no se limita a los edificios de departamento. En las torres comerciales que acumulan humedad por condensación o fugas también se puede producir crecimiento de moho.

Y en verano, los puentes térmicos no tienen un efecto tan indeseable, aunque a través de ellos el calor del exterior penetra hacia el interior provocando el efecto de pared caliente.

Estas zonas, asimismo, actúan a veces como puentes acústicos. En ese sentido, un óptimo aislamiento térmico normalmente implica un buen aislamiento acústico.

Dicho lo anterior, los expertos afirman que es mucho más conveniente evitar la aparición de estos puntos en edificios y viviendas en general. ¿Cómo? El portal Arquitectura & Energía señala que se logra considerando: El aislamiento de envolvente continua; el aislamiento en zonas con cambio de material o geometrías complejas; y cuidando y controlando la calidad de la construcción, lo que resulta más difícil de verificar.

Revise las tecnologías para detectar y corregir este problema en Revista InduAmbiente N° 136, pág. 24 a 26.