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Aproveche los pellets
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El uso de este combustible alternativo en distintos tipos de calderas ofrece variadas ventajas económicas y ambientales.
Revista Nº 92 mayo-junio 2008
La energía, tradicionalmente, la necesitamos para la producción de vapor, calentamiento de agua y procesos de secado y calefacción, entre otras aplicaciones. El problema es su escasez y alto costo actual en nuestro país. De ahí que el aumento del precio de los combustibles y la falta de gas natural haya intensificado la búsqueda de nuevas formas de generación de energía.
Una alternativa económica que puede ser una solución en ese sentido es la energía que se genera en el uso de pellets, un combustible ampliamente usado en Europa y que no es otra cosa que biomasa compactada en forma de pequeños cilindros de diámetro estándar (generalmente de 6 a 10 mm. de ancho y de un largo variable de entre 15 y 40 mm). Se puede fabricar en base a cáscara de arroz, paja, desechos forestales, residuos de viñas (orujo) y, por supuesto, madera, entre otros productos. Ya existen en nuestro país tres importantes empresas que lo producen y comercializan.
Sus Ventajas
Como se han logrado estandarizar diversas variables del pellets -como su poder calorífico, formato, porcentaje de humedad y nivel de cenizas-, se pueden identificar claramente sus grandes ventajas, entre las cuales sobresalen:
• El precio que se paga por la energía generada con pellets equivale a la mitad de la que se cancela por la que se produce con diésel.
• La combustión del pellets de madera prácticamente no genera emisiones de dióxido de azufre (SO2), ya que en su estructura no existe azufre. Lo anterior le permite diferenciarse del carbón y los petróleos pesados, cuya quema produce elevadas emisiones de este gas, requiriéndose costosos equipos para su abatimiento.
• Es un combustible renovable que da la posibilidad al país de diversificar su estrecha matriz energética. Entra en esa categoría porque numerosos estudios han calculado que en su proceso de combustión el carbono que se libera a la atmósfera como CO2 tarda entre 8 a 12 años en volver a dar el ciclo completo y formar parte nuevamente de la estructura de la planta y fijarse a su estructura molecular mediante fotosíntesis.
• Las emisiones de material particulado producidas por la correcta quema de este combustible son muy bajas en comparación con las generadas durante el procesamiento del carbón o el petróleo pesado. Por eso los equipos de filtrado a utilizar son considerablemente más pequeños.
Gracias a la estandarización de esas variables, en Europa no tardaron en desarrollar mecanismos y equipos para la combustión eficiente y limpia del pellets. Tales soluciones energéticas ya están presentes en nuestro mercado, específicamente en la forma de estufas y calderas de agua caliente y de vapor para pellets, y mejor aún, como quemadores que se adaptan a las tradicionales y ya existentes calderas de vapor o agua caliente.
Para Toda Caldera
En términos muy generales, se pueden segmentar, según su potencia, los equipos disponibles para la quema de este combustible. En calefacción doméstica cabe la opción de emplear directamente las estufas para pellets, las que incluso poseen un vidrio a través del cual se puede contemplar la llama como una chimenea. Normalmente son de tiro balanceado, por lo que el aire de la combustión no queda dentro de las casas.
Para el segmento de las casas o edificios con pisos radiantes o calefacción central existen dos opciones: el uso de calderas para pellets o la adaptación de las calderas existentes con quemadores para ocupar esta fuente energética. Esto, siempre y cuando la caldera sea del tipo chapa de acero.
En el caso de las calderas de centrales térmicas de edificios (de agua caliente o de vapor de 25 KW hasta 1.000.KW) se recomienda adaptar la caldera existente, cambiando su quemador por uno que pueda procesar pellets.
Estos quemadores, de llama horizontal, funcionan de manera muy similar a los quemadores de combustibles líquidos o gaseosos que conocemos.
Poseen un ventilador que aporta el aire necesario para la combustión, un sistema mecánico que suministra la cantidad correcta de combustible y un dispositivo automático para modular la potencia entregada, es decir, disponen de varias “etapas” para incrementar la potencia según sea la demanda de la caldera.
Además incorporan un sistema totalmente automático de encendido y supervisión de llama por fotocelda infrarroja, y un sistema de control, totalmente digital, para programar las horas de encendido y apagado automático para los distintos días de la semana.
Otra característica importante de estos equipos es que la cantidad de combustible que ingresa en un momento determinado es muy similar a la que se está consumiendo. Esto quiere decir que no hay una gran carga térmica dentro del fogón, con lo que se minimizan las inercias térmicas propias de la quema de combustibles sólidos.
Esta tecnología también se aplica en algunos procesos de panaderías y hornos de secado, entre otros.
Para potencias superiores a los 1000 KW, ya sea para la generación de agua caliente, vapor, uso de aceites térmicos u otras aplicaciones, existen calderas específicas que emplean la tecnología de parrillas secas o móviles.
Estas, junto a un adecuado sistema de alimentación y distribución del aire de combustión, control y limpieza automática, permiten el empleo de las calderas de manera continua, confiable, amigable con el medio ambiente y, por sobre todo, a un menor costo.
Por Sergio Rojas G.
Ingeniero Mecánico
Abasterm Ltda.
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