Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Ventana a la Eficiencia

Ventana a la Eficiencia

Uso de vidrios favorece un menor consumo de energía y reduce su pérdida.



Confort, un concepto que a la gran mayoría de nosotros nos hace sentido y que buscamos plasmar en distintos ámbitos de nuestras vidas, como por ejemplo en un hogar acogedor.

Y a esa condición de bienestar o comodidad los vidrios tienen mucho que aportar.

Así lo cree Guillermo Silva, Gerente General de la Asociación Chilena del Vidrio, Aluminio y PVC (Achival), quien parte haciendo una comparación: “Si nos fijamos en los edificios de hace unos 20 años, podemos ver construcciones altamente reflectivas (espejadas), lo que se traducía en obras de altura con muy poca transmisión lumínica. Por el contrario, ahora la arquitectura tiende a una baja reflexión y a una mayor transmisión lumínica”.

En ese contexto, señala que hoy es posible construir un edificio completamente vidriado y con confort interior durante invierno y verano. Esto, por los grandes avances en los materiales y tecnologías de los cristales. “Hoy el vidrio no tiene nada que envidiarle al hormigón, al ladrillo o la madera, ya que prácticamente estamos hablando de la misma performance en términos de control solar y térmico”, asegura.

Atributos Energéticos

Muy atenta a las tecnologías que se ofrecen en Europa y Estados Unidos, la industria del vidrio en Chile desde hace años que está fomentando el uso de cristales de control solar y de baja emisividad, o sea, que impiden que gran parte de la energía (sea frío o calor) generada en el interior se “escape” al exterior. Y tanto en edificios comerciales como residenciales. ¿Cuál es su contribución total? “Permiten un menor consumo de energía en edificios con aire acondicionado, temperaturas más bajas en verano al interior de las habitaciones, pérdidas reducidas de energía durante el invierno (ahorro en calefacción) y niveles más altos de luz natural”, precisa el ejecutivo gremial.

Añade que en el mercado residencial, es cada vez más usual la construcción de ventanas eficientes para ahorrar energía. Para eso, los vidrios de control térmico combinan aislación térmica con alta transmisión lumínica y baja reflexión para una apariencia más neutra. “Estos cristales proveen aislación térmica y ganancia de calor solar pasivo, lo que se traduce en ventanas más eficientes”, subraya Silva.

En concreto, distintos tipos de cristales Low-E, de baja emisividad, ayudan a reducir los gastos en calefacción, especialmente en los meses más fríos, lo que permite un gran ahorro en el consumo de energía.

Al respecto, un estudio del Idiem de la Universidad de Chile, encargado por Vidrios Lirquén, determinó que en una casa de 130 m2 con ventanas con vidrios comunes versus una casa con ventanas con termopanel y vidrios Low-E, el ahorro mensual en calefacción es de un 40%.

A su vez, en edificaciones comerciales se están empleando cristales de control solar, que tienen revestimientos especiales que pueden reflejar el 75% del calor solar y, al mismo tiempo, tener excelente transmisión lumínica. “Permiten un ahorro en aire acondicionado, contribuyendo a reducir las emisiones de CO2, y generan un ambiente más confortable. Así, combinan una función de control solar en verano y aislación térmica en invierno”, precisa Mónica Budge, de Vidrios Lirquén.

Una construcción de este tipo que sobresale por su eficiencia es el edificio Horizontes de Santiago. Obtuvo la certificación LEED al estar revestido con un cristal de alta eficiencia energética (Cool – Lite SKN 154), que tiene una excelente transmisión lumínica, baja reflexión, buen control solar y una excelente transmitancia térmica.

Lea este artículo completo en InduAmbiente N° 148 (septiembre-octubre 2017) páginas 80 a 82.