Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Súper Fiscalización

Súper Fiscalización

Entrevista a Cristián Franz, Superintendente del Medio Ambiente. 



“Esta Superintendencia va camino a convertirse en un orgullo para el país”. Con esa frase, el abogado Cristián Franz grafica el desarrollo que la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) ha alcanzado desde que asumió el liderazgo de la entidad encargada de la fiscalización ambiental en Chile que en diciembre cumple cinco años de funcionamiento. Luego argumenta con absoluta convicción: “Cuando llegué, en marzo de 2014, esta institución tenía 60 funcionarios, dos oficinas regionales (Antofagasta y Valdivia) y trabajaba prácticamente sin procedimientos. Hoy, en cambio, somos 250 personas, tenemos oficinas en 12 regiones del país y, lo que es más importante aún, hemos impuesto un estándar de alta calidad en nuestro trabajo que da garantías a todo el mundo”.

El Superintendente subraya: “Hemos avanzado hacia la consolidación institucional de manera rápida, inteligente y responsable: no sólo hemos sumado gente sino también organizado el trabajo y generado procedimientos para ser realmente eficientes”. En ese contexto, destaca que una de las claves ha sido implementar un sistema robusto de administración de la información, considerando el enorme caudal de documentos y datos que debe manejar la institución.  

La autoridad recuerda, además, que el principal objetivo de la Superintendencia es asegurar que se cumpla la normativa ambiental. Y plantea que para seguir mejorando la fiscalización y el nivel de cumplimiento es importante trabajar de manera colaborativa con los sujetos regulados, implementar mejoras como las “resoluciones de calificación ambiental fiscalizables” y los procedimientos sumarios de sanción, aprovechar los avances tecnológicos, y aumentar los recursos disponibles.  

Cantidad y Calidad

Cristián Franz sostiene que a pesar del incremento en los últimos años, el personal con que cuenta la SMA aún es insuficiente. “Tenemos un fiscalizador por cada 75.000 habitantes. Los países sudamericanos que llevan más tiempo trabajando en este tema, como Brasil y Perú, tienen en promedio uno por cada 50.000 habitantes. Siguiendo esa comparación, en Chile debiéramos tener unas 400 personas, lo que implica dos o tres años más de crecimiento”.

Estos números no consideran los funcionarios de otros servicios públicos que voluntariamente forman parte de la Red Nacional de Fiscalización Ambiental (RENFA). De hecho, el titular de la SMA señala que gracias a esa coordinación “se ha logrado sortear con relativo éxito la demanda que hay por fiscalización y sanciones en el país”.

-¿Con la RENFA se ha logrado superar el recelo y desinterés expresado por algunos servicios públicos tras perder sus atribuciones fiscalizadoras?

“La creación de la RENFA en 2014 fue una definición estratégica clave porque teníamos poco personal y el crecimiento iba a ser gradual. Para que esto funcionara, efectivamente tuvimos que recomponer relaciones con algunos organismos sectoriales: personalmente visité a los directores y subsecretarios de los 16 organismos que forman esta Red para invitarlos a trabajar juntos. Y la respuesta hasta ahora ha sido extraordinaria: todos los servicios están involucrados en esta tarea y reconocen la autoridad técnica de la Superintendencia. Tenemos convenios firmados con instituciones tan relevantes para la fiscalización ambiental como son la Subsecretaría de Salud de la cual dependen todas las Seremis de Salud, la Directemar, el Sernageomin y la Conaf; hemos establecido protocolos para el relacionamiento con ellos, así como procedimientos para fiscalizar de modo que saben de antemano la información que van a recibir y lo que se espera que se inspeccione en cada caso. Así podemos encomendar fiscalizaciones con mucha más tranquilidad que en el pasado”.

Lea este artículo completo en InduAmbiente 149 (noviembre-diciembre 2017), páginas 86 a 90.