Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Se Agitan las Aguas

Se Agitan las Aguas

Proyecto de ley propuesto y aprobado por los diputados que cambia el marco normativo sanitario, genera inquietud y demuestra debilidades en el sector.



Por Gabriel Caldés C.
Ex Gerente General de Econssachile
Autor del libro “La Industria Sanitaria en Chile de Cara al Siglo 21”

A fines de diciembre pasado, la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley que modifica la legislación aplicable a la industria sanitaria, en materia de servicios no regulados, fijación tarifaria, venta de aguas servidas tratadas y negocios no regulados, cumplimiento de planes de desarrollo por parte de los prestadores, aumento de sanciones a los operadores y otros. Una vez aprobado el proyecto –que ahora se tramita en el Senado–, la prensa informaba que producto de lo anterior, las acciones de una importante empresa sanitaria, habían bajado un 14%.

En ese mismo mes, la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) entregaba los resultados de la primera Consulta Pública Ciudadana para la redacción final de la nueva Guía Técnica para los Programas de Desarrollo de las empresas del sector. El proceso tuvo una baja o nula participación ciudadana y una alta intervención de los incumbentes técnicos: de los 20 participantes, 15 fueron empresas sanitarias (incluida su asociación gremial ANDESS), 2 organismos técnicos, (AIDIS y Pewenco Consultores) y 3 personas naturales.

Estos dos hechos han provocado una cierta inquietud y oposición en las empresas sanitarias, que ven la ley como una amenaza y la consulta como una intromisión a su gestión.

Actualización Necesaria

El boletín N°10795-33 de la Cámara de Diputados en su punto II dice que la razón que motivó el desarrollo de esta moción, “es mejorar el servicio y la regulación tarifaria del sector”. No cabe duda que la iniciativa de los parlamentarios se basa en dicha intención, probablemente fundada en la percepción que sus electores y autoridades locales de sus regiones pudieran haberles trasmitido. Tal vez por eso, el proyecto se aprobó por unanimidad de los diputados, tanto de gobierno como de oposición. Esta votación descartaría el sesgo ideológico, quedando como fundamento solo la convicción de todos los parlamentarios sobre la necesidad de modificar el marco regulatorio de esta industria.

Por su parte, la SISS indicaba en su consulta que es necesario asegurar la inversión en reposición de infraestructura, frente a una gestión limitada de las empresas en la mantención especialmente de redes y colectores. No cabe duda que el organismo fiscalizador también está convencido de que se requieren cambios al marco regulatorio.  

El marco normativo vigente, que tiene 27 años de existencia, fue concebido a fines de los 80, cuando este país y el mundo era muy distinto. Uno de sus principales objetivos, además de la sustentabilidad económica, eran las coberturas para permitir el acceso de la población a los servicios sanitarios, metas que ya se cumplieron.

Hoy los desafíos y el entorno son otros. Y ya existían síntomas en lo jurídico y operacional que el modelo se estaba desacoplando de ciertas demandas técnicas y de la sociedad, como son: el cambio climático y la escasez hídrica, la construcción de plantas desaladoras, la regulación de las ampliaciones de los territorios operacionales dentro de los planes reguladores municipales, incentivar la incorporación de tecnologías con el concepto de Smart City.

Sin embargo, tanto en el proyecto de ley como en la consulta de la SISS, no se reflejan estos temas.

Lea este artículo completo en InduAmbiente 144 (noviembre-diciembre 2017), páginas 98 a 99.