Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Donde cada Gota Importa

Donde cada Gota Importa

Israel es un ejemplo de innovación y eficiencia en la gestión del agua. 



¡Extraer el agua del aire y purificarla! Lo que puede parecer el sueño de un científico “loco” o una práctica propia de una sociedad futurista, es hoy realidad en Israel. La iniciativa es impulsada por la empresa Water Gen, que recientemente desarrolló un dispositivo capaz de producir entre 15 y 20 litros de agua potable al día, a partir de aire, sin los costos ambientales del agua embotellada.

Difícil de creer también es que en un desierto se cultiven peces ornamentales para exportación. Es más, las aguas utilizadas se ocupan posteriormente para regar plantaciones de olivos y jojoba, generando ahorros en fertilización por el alto nivel de amonio que éstas traen, producto de los desechos animales, y que sirve como nitrógeno. ¿Dónde se verifica esta innovadora práctica? En el mismo Israel.

Revolución Hídrica

Enfrentado a constantes y graves sequías, que afectaron severamente a su población y agricultura, desde la década pasada Israel ha debido reformular los métodos para abastecer su creciente demanda hídrica. Solo entre 2005 y 2008, la falta de lluvias en este estado de oriente medio provocó un déficit de agua de dos mil millones de metros cúbicos.

Sus soluciones dieron un giro radical a partir de 2007, cuando se instalaron por todo el país baños y duchas de bajo flujo y la Autoridad Nacional de Aguas construyó innovadores sistemas de tratamiento de aguas. Éstos recapturan gran parte del recurso que se va por el desagüe y lo usan para la irrigación de hortalizas, legumbres, frutas y flores.

Los logros alcanzados hasta hoy se resumen en algunas cifras: el 93% del agua de Israel se trata y el 85% se reutiliza, y su tecnología de riego ha permitido producir prácticamente sin mermas de agua. Además, hace 13 años el 3% del agua que se consumía en su territorio provenía de plantas de desalinización, cifra que se elevó al 30% en 2010, mientras que actualmente bordea el 80%. Es decir, de los 2,1 millones de metros cúbicos que se ocupan al año en ese país, 1,68 millones se generan en el Mediterráneo.

Cabe destacar que alrededor de la quinta parte de su agua potable se produce en la planta desalinizadora por osmosis inversa de Sorek, en operación desde 2013. Es la instalación de este tipo más grande del mundo, con una capacidad de producción de 624 mil metros cúbicos de agua al día, suficientes para abastecer a más de un millón de personas.

Con todo, actualmente Israel produce más agua de la que necesitan sus cerca de 7,5 millones de habitantes, su industria agrícola y el resto de las actividades. Esto tiene un gran mérito, considerando que el 60% de sus tierras es desierto.

En otro dato para resaltar, el 75% de los suelos agrícolas israelíes tiene tecnología para irrigar, como parte de un ciclo completo de uso eficiente del agua que también tiene a la educación e innovación como piezas clave.

En esa línea, ha incorporado tecnologías para evitar la evaporación y percolación del agua, lo que le ha permitido elevar en nueve veces su producción en los últimos 50 años. “Sin un manejo adecuado, entre 12 y 14 metros cuadrados de agua se evaporan. No nos podemos dar ese lujo”, aseguró Eilon Adar, hidrólogo israelí experto en uso eficiente del agua, en una exposición en un seminario organizado por Chilealimentos.

Mayor Valorización

Motivada por la necesidad, Israel ha aprendido a usar una gota de agua más que cualquier otro país. Gran parte de ese conocimiento ha surgido desde el Instituto Zuckerberg, donde los investigadores han desarrollado nuevas técnicas de riego por goteo, tratamiento de aguas y desalinización. Ahí han dado vida a sistemas de pozos resistentes para pueblos africanos y digestores biológicos que pueden reducir a la mitad el consumo de agua de la mayoría de los hogares.

Lea este artículo completo en InduAmbiente n° 150 (enero-febrero 2018), págs. 102-105.