Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

¡Cuidado con las Rocas!

¡Cuidado con las Rocas!

Cómo prevenir la caída de rocas, principal causa de fatalidades mineras.



La familia de José Luis Orellana Ballesteros tuvo el peor despertar el 7 de noviembre de 2014. Cuando aún no aclaraba, fue informada del trágico fallecimiento de su ser querido mientras trabajaba en la construcción de uno de los túneles principales del proyecto Nuevo Nivel Mina de El Teniente, faena a cargo de Codelco. ¿La causa?: “Desprendimiento de roca en el sector conocido como P 4600”, según informó la cuprífera.

Como él, otros 26 trabajadores mineros perdieron la vida por la misma razón entre el 2003 y el primer trimestre de 2017, explicando más del 30% de las fatalidades en el rubro durante el mismo periodo. Sin embargo, en una noticia más alentadora, entre el 1 de enero de 2016 y el 31 de marzo de 2017 solo se registraron tres muertes por este motivo en la minería nacional.

En una reciente columna publicada en el sitio web del Comité de Túneles y Espacios Subterráneos de Chile (CTES- CHILE), Giorgio Piaggio, presidente de la entidad, aporta algunos antecedentes que respaldan estos mejores índices: “Con el impulso de la mecanización en la construcción, y en la minería en particular, el desarrollo de equipos y maquinarias programables y controladas a distancia ha permitido una mejora en la tasa de avance de la excavación de túneles. Así se evita que operarios y trabajadores estén expuestos a los riesgos típicos en túneles, como caída de rocas y otros fenómenos similares”.

Riesgo Latente

Según plantea el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) en su Guía sobre Fortificación y Acuñadura, uno de los riesgos más importantes de accidentes en las labores mineras subterráneas es la caída de rocas desde el techo de las galerías o de sus cajas o costados.

“Al construirse labores subterráneas, se extrae un volumen de masa rocosa que provoca cambios en las condiciones naturales de equilibrio. Se crean espacios donde las caras libres quedan sometidas a fuerzas que quedan sin oposición y convergen hacia el espacio vacío, provocando grietas en el techo y las cajas, y pueden generar el desprendimiento de rocas sueltas o planchones”, afirma el documento.

Añade que la acuñadura es fundamental para el mantenimiento de labores seguras y la fortificación se utiliza cuando no está presente la condición de auto soporte.

En particular, la acuñadura es la actividad destinada a detectar y hacer caer de manera controlada rocas que se encuentren ligeramente desprendidas del techo o cajas de una operación minera. “Esta actividad es obligatoria y permanente en las zonas agrietadas, así como el control de los riesgos al realizar la acuñadura. El personal que la realiza debe estar adecuadamente entrenado, de manera que sepa dónde y cómo ubicarse, y cómo manejar eficientemente las herramientas para realizar esta labor”, destaca la guía.

Ahí también se precisa que la caída de pequeñas piedras que alertan sobre posibles desprendimientos de rocas de mayor tamaño se denomina goteo o graneo. Por su parte, a la caída de rocas de mayor tamaño se le llama planchón.

Generalmente, los accidentes que se producen por caídas de rocas se deben a tres grandes causas: falta de acuñadura, deficiencias en este proceso y acciones inseguras al acuñar.

Lea este artículo completo en InduAmbiente N° 148 (septiembre-octubre 2017), páginas 96 y 97.