Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Aromas de Mejora

Aromas de Mejora

Soluciones técnicas en seminario “Gestión de Olores en la Industria”.



Pronto el Ministerio del Medio Ambiente iniciará la elaboración de una norma para el control de olores en Chile, la cual sería específica por sectores. Esa buena noticia fue parte del positivo panorama que ofreció el seminario “Gestión de Olores en la Industria”, efectuado el pasado 8 de agosto en el Centro de Eventos Sur Activo de Concepción. Un evento muy bien evaluado por los casi 200 asistentes, toda vez que permitió revisar los avances regulatorios que están impulsando las autoridades en esta materia, y también conocer diversas alternativas para prevenir y resolver eventuales problemas odoríferos asociados a las actividades productivas.

El encuentro, que se desarrolló en el corazón de la Octava Región, en la que se desenvuelven actividades industriales de los más diversos rubros, fue organizado por InduAmbiente y tuvo como auspiciador principal a Proterm, empresa especialista en medición y caracterización de olores. Contó además con el co-auspicio de Suez Chile, Thermal Engineering, Essbio, Biodiversa, Pro Ambient, Prosein y Ecomain. Y recibió el importante patrocinio del Ministerio del Medio Ambiente, el Servicio de Evaluación Ambiental, la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, la Cámara de la Producción y del Comercio de Concepción, la Asociación de Industriales Pesqueros, la Asociación de Industriales Químicos, la Corporación de la Madera y el Consorcio de Ingeniería 2030.

Regulación y Responsabilidad

La apertura del seminario estuvo a cargo del Director de InduAmbiente, Carlos Araya, quien agradeció el gran respaldo y asistencia de técnicos y profesionales ambientales de la Región vinculados a las actividades productivas empresariales, como también de las compañías proveedoras de soluciones para los problemas odoríferos.

La necesidad de una pronta regulación en la materia, así como de una mayor responsabilidad de las empresas para afrontar esta problemática, toda vez que existen las herramientas y tecnologías para avanzar en su control, fueron mensajes recurrentes durante el desarrollo del encuentro.  

Richard Vargas, Secretario Regional del Ministerio del Medio Ambiente en la Región del Biobío, enfatizó que “Chile debe ponerse pantalones largos en lo que son las afectaciones ambientales que generan serios conflictos entre las instalaciones industriales y su entorno, como ocurre con los olores ofensivos”.

Aclaró que técnicamente no es posible hablar de “contaminación por olores” porque no existe una norma al respecto, pero recalcó que en pos de la sustentabilidad hay numerosas actividades económicas deben hacerse cargo de esta problemática, entre las que figuran las plantas de celulosa, pesqueras, algunas agroindustrias, refinerías de petróleo, rellenos sanitarios y plantas de tratamiento de aguas servidas. “Chile debe crecer de manera sustentable y sostenible. Los invito a hacer posible que las actividades económicas se desarrollen sin impactos sobre la comunidad aledaña y entregando una externalidad positiva a los vecinos”, apuntó.

Un mensaje similar entregó Claudio Zaror, subdirector del Magister en Gestión Integrada de Medio Ambiente, Prevención de Riesgos y Responsabilidad Social de la Universidad de Concepción. El destacado académico explicó que regular los olores plantea un desafío mayor ya que “el alto componente subjetivo que tiene esta materia y la dificultad para medir -si bien hoy tenemos ciertos estándares para ello- afectan el control desde el punto de vista regulatorio”. A pesar de eso, recalcó: “Es muy importante que lleguemos a tener un marco normativo dentro de los próximos años. Ahora, el que tengamos este vacío legal, no justifica las situaciones de conflictos que muchas veces afrontan las empresas porque existen herramientas que les permiten tener autocontroles si es que actúan con un cierto sentido de responsabilidad social”.   

Lea este artículo completo en InduAmbiente N° 147, julio-agosto 2017, páginas 72 a 77.