

 |
 |
|
El gran impacto
|
|
|
Página 1 de 2 En 1985 Canadá y la totalidad de los países europeos, a través del Protocolo del SO2, se comprometieron a reducir sus emisiones en un 30% en un plazo no mayor de 10 años. ¿Lo han hecho? ¿Qué pasa con EE.UU. y el Reino Unido? ¿Qué pasa en Chile?
En este artículo usted encontrará todo lo que quería saber y nunca se lo habían contado, acerca de este gas terrestre y sus efectos sobre el hombre y la naturaleza.
Revista Nº 6 enero-febrero 1994
El nivel de desarrollo de los países es el resultado de la suma ponderada de diversos componentes, entre los que el ambiente es uno relativamente nuevo. Los países en vías de desarrollo, como Chile, asignan prioridades distintas a las asignadas por los países desarrollados.
En los primeros, prima la satisfacción de necesidades básicas, como salud, vivienda y educación. La disminución de la pobreza justifica casi cualquier cosa en estos países. En los países desarrollados, esta etapa se considera superada y las prioridades apuntan hacia la satisfacción de necesidades de nivel superior, cada vez más específicas, como es la calidad ambiental.
En Europa y Estados Unidos, se habla de una vuelta hacia la naturaleza; es decir, la tendencia es hacer que las cosas parezcan cada vez más naturales, más prístinas y que los productos sean más asimilables por el ambiente. Podría decirse que países como Chile recorren el mismo camino que los europeos recorrieron hace cuarenta años, y que alguna vez en el dos mil y tantos llegaremos a plantearnos si queremos pescar en el Mapocho o no construir el Metro por un parque.
Pero por ahora, lo más razonable parece ser buscar la solución óptima, intermedia entre la destrucción de la base de recursos productivos de los países y la cancelación de toda intervención que produzca alteraciones en el ambiente. Se debe aprender de los errores del pasado y de la experiencia de los países desarrollados. Los avances en las comunicaciones y la tremenda disponibilidad actual de información en materia ambiental, descartan la inacción por falta de información. La inacción hoy en día ya no tiene justificación
Cada país define y elige su propio modelo de desarrollo, equivalente a una ecuación con coeficientes propios para cada componente. No es recomendable seguir con demasiada atención las modas y tendencias del hemisferio norte, y pretender que países como Chile deban radicalmente saltarse etapas y adoptar modelos que necesariamente son el resultado de un proceso integral de crecimiento. Eso sería pagar una deuda ajena.
La condición actual de los países desarrollados no surgió por generación espontánea; todo lo contrario, tuvo un costo ambiental sumamente alto. Como referencia, en países como Alemania la casi totalidad de los bosques no son formaciones naturales, sino plantados. Más extrema aún es la desigual distribución y consume de recursos en el planeta: un habitante suizo consume el equivalente a cuarenta habitantes somalíes.
Emisiones Mundiales de SO2 (dióxido de azufre)
Fuentes Naturales
La principal fuente natural de SO2, son los volcanes en actividad. Los incendios forestales son otra fuente importante, que está en la frontera entre origen natural y antrópico. Los mares y la descomposición de materia orgánica en ecosistemas terrestres, aportan grandes cantidades de azufre a la atmósfera, pero no en la forma de SO2, sino como H2S y sulfatos, en montos del orden de 140 millones de toneladas anuales.
Fuentes de Origen Antrópico
Hubo una época en que la cantidad de chimeneas industriales o el monto de emisiones eran un índice casi directo del desarrollo de los países. Actualmente, ningún país se siente orgulloso de sus índices de emisión, sino de los de reducción. Canadá y prácticamente todos los países de Europa se comprometieron a través del Protocolo del SO2 de 1985, a reducir sus emisiones antes de 1993-1995, en al menos un 30 % (con respecto a los niveles de 1980). Estados Unidos y el Reino Unido destacan entre los que no participan en el acuerdo.
Entre principios y fines de la década de los ochenta, los países europeos que tuvieron mayor éxito en sus reducciones fueron Austria (58 %), Suiza (51 %), Suecia (50 %)y Francia (48 %). Aumento en las emisiones hubo en Polonia (10%), Bulgaria (9 %)y Turquía (22%). Existen diversas tecnologías para disminuir emisiones, como la adición de una planta de ácido sulfúrico o la utilización de reactores alcalinos, cuyos subproductos pueden ser utilizados.
A escala mundial, los principales países emisores de SO2 son: Rusia, Estados Unidos, Alemania, Polonia, Gran Bretaña, España, Checoslovaquia, Italia, Francia y Canadá. Chile, con sus aproximadamente 1.7 millones de toneladas anuales, representa un 50 % de lo que emite Alemania, un 8 % del total europeo y un 2 % del total mundial.
En general, puede concluirse que los países industrializados son los principales emisores y que entre los hemisferios norte y sur, existe una tremenda desigualdad de emisiones (correlacionada con el consume de energía). El hemisferio norte emite cerca del 90 % del SO, de origen antrópico y consume el 90% de la energía producida en el planeta.
Las emisiones industriales provienen principalmente de las fundiciones de minerales (10 % del total mundial); y las de combustión de carbón de la generación de energía en plantas termoeléctricas.
A pesar de las reducciones, las proyecciones realizadas sobre la base del consume energético (Gallway, 1989), estiman que en el año 2020 Europa seguirá siendo lejos el principal emisor, seguida de América del Norte. La proyección de emisiones conjuntas de América del Sur y Africa en el 2020, es insignificante comparada con las actuales de Europa o América del Norte. Asia en conjunto con Oceanía, se sitúan en un piano intermedio, pero con un enorme potencial de incremento, en caso de aumentar la emisión per cápita de azufre.
|
|
|
|
|
|
 |
|
|