Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

Subida al Paraíso

Subida al Paraíso

Cerro Castillo, en la Región de Aysén, es un verdadero paraíso natural.

Lento pero seguro, un segmento cada vez más importante del turismo mundial va incorporando elementos o conceptos que le permiten insertarse, de manera tibia o de lleno, en la categoría de sustentable o sostenible. Así lo deja entrever el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA, cuyo último Informe de Economía Verde muestra que la inversión global en todas las áreas de ecoturismo se ha incrementado en los últimos años seis veces más que la tasa de crecimiento de toda la industria.

Chile no escapa a esa tendencia, principalmente por las crecientes exigencias de los visitantes foráneos. Esto se sustenta en que, según las estadísticas del Gobierno, un 65% de los turistas de larga distancia que vienen a Chile lo hacen atraídos por su riqueza natural. De ahí que el potencial turístico de las Areas Silvestres Protegidas del Estado, ASPE, que representan un 20% del territorio nacional, debe entenderse como una ventaja comparativa de nuestro país para un desarrollo sustentable.

Áreas Priorizadas

Con el objetivo de mejorar la gestión y conservación de estas zonas del país, el Comité de Ministros del Turismo -que integran los titulares de las carteras de Economía, Fomento y Turismo; Obras Públicas; Vivienda y Urbanismo; Agricultura; Bienes Nacionales; Medio Ambiente; y del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes- priorizó recientemente las primeras cinco ASPE del país por cumplir con un adecuado plan de manejo, poseer potencial turístico y contar con una accesibilidad acorde a las necesidades. Se trata del Parque Nacional Pan de Azúcar, el Parque Nacional Radal Siete Tazas, el Parque Nacional Villarrica, la Reserva Nacional Mocho-Choshuenco y la Reserva Nacional Cerro Castillo.

De acuerdo a lo indicado en el Servicio Nacional de Turismo, Sernatur, esta iniciativa pretende acercar las ASPE a la comunidad, lo que incentivará las inversiones públicas y privadas, permitiendo potenciar el desarrollo en beneficio de las comunidades locales y de las regiones por medio de una visión de turismo sustentable, integrando la conservación ambiental, el desarrollo económico y el bienestar y progreso social.

La ASPE más austral, entre las cinco priorizadas, es Cerro Castillo, que fue creada durante la década de los años 70 para proteger sus valiosos recursos forestales. Se localiza a 80 kilómetros al sur de Coyhaique y alberga un sinnúmero de especies nativas y endémicas de la Región de Aysén. El derretimiento de los glaciares, que hace miles de años se posaron sobre este territorio, dio vida a los senderos y valles que hoy conforman esta reserva de 134 mil hectáreas de superficie.

Aunque fue intervenida por la Carretera Austral, la perfección de su relieve sigue presente, enmarcada por los cerros Castillo e Iglesia que se empinan por sobre los 2.320 y 1.750 metros sobre el nivel del mar, respectivamente.

Atracciones y Actividades

Cerro Castillo destaca por ser un sitio arqueológico con vestigios de la cultura selknam, el pueblo indígena que vivió en la Isla Grande de Tierra del Fuego. Y en su vasta superficie cuenta con bosques puros de lengas y con especies de flora y fauna exóticas, como águilas, cachañas, cóndores, guanacos, ciervos, huemules, pumas y zorros.

Quienes visitan la reserva pueden practicar hiking, montañismo, cabalgata, tomar fotografías, hacer picnic y contemplar su flora y fauna.


Lea este artículo completo en InduAmbiente 118 (septiembre-octubre 2012), páginas 116-117.