Revista de descontaminación industrial, recursos energéticos y sustentabilidad.

24 países participan en negociación regional sobre participación y justicia ambientales

24 países participan en negociación regional sobre participación y justicia ambientales

Representantes de América Latina y el Caribe se reúnen esta semana en Santiago, en busca de un acuerdo que permita construir un inédito instrumento legal en estas materias.



Martes 28 de noviembre de 2017.- En la sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), en Santiago de Chile, ayer se inició la 8ª reunión del comité de negociación que busca avanzar hacia un acuerdo regional sobre acceso a la información, la participación pública y la justicia en asuntos ambientales.

Representantes gubernamentales y de la ciudadanía de 24 países de la región se reúnen durante esta semana para trabajar en pro de un inédito instrumento legal para América Latina y el Caribe, que permitiría mejorar el bienestar de 500 millones de personas en la región.

El ministro del Medio Ambiente, Marcelo Mena, inauguró el encuentro, acompañado de José Luis Samaniego, director de la División de Desarrollo Sostenible y Asentamientos Humanos de la Cepal; Patricia Madrigal, viceministra de Ambiente de Costa Rica, y Andrea Sanhueza y Danielle Andrade, representantes electas del público para participar en la discusión.

El trabajo para alcanzar un acuerdo regional en materia de acceso a la información, participación y justicia ambientales se enmarca en el denominado Principio 10 de la Declaración de Río de Janeiro sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo.

Uno de sus principales objetivos es crear instrumentos ambientales y de derechos humanos para enfrentar los conflictos sociales y ambientales. Ello, considerando que según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), al menos el 40% de los problemas globales de violencia en los últimos 60 años están vinculados a los recursos naturales. Hoy el cambio climático y el incremento de los desastres naturales hacen esperable un mayor riesgo de esos eventos, a lo que se suma el importante desafío existente en la región en materia de desigualdad.